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El Retiro de los niños

La Casa de Vacas se convierte en zona de juego pará los más pequeños

Los niños tienen un motivo más para ir al Retiro. Porque la Casa de Vacas de ese, parque, se transforma, a partir de hoy y durante 10 días, en la Casa Encantada: juguetes y nada más que juguetes. Hay cientos de ellos por iniciativa de dos empresas jugueteras y una revista dedicada al mundo infantil. Los fondos que se recojan en estos días irán a parar a la Fundación Götze, dedicada al cuidado de niños con síndrome de Down. "Se trata de activar la temporada estival y las vacaciones de los más jóvenes y ofrecer una ayuda de carácter benéfico a esta fundación", explican los organizadores.En una esquina de la habitación principal están los manitas: con caras de verdadera concentración, sentaditos y muy callados, dos decenas de niños se entretienen haciendo figuras de todo tipo con fichas de plástico. No importa el ruido que llega de todas partes. "Oye, mira, yo creo que ya está, bien", le suplica un hombre mayor a su nieto de seis años. Y el niño, que no, que no se quiere despegar del juguete. Un cartel en la entrada advierte a los huéspedes de la Casa Encantada: "Respetad los juegos, así tus amigos podrán jugar también". La mayoría de los niños que ayer estrenaron este circuito de juegos iban acompañados de sus abuelos. Además, 10 monitores se ocupan de que los pequeños estén atendidos en todo momento. Para que cada usuario dé con los entretenimientos propios de su edad, se ha colocado un panel explicativo en la entrada. La Casa Encantada está pensada para edades comprendidas entre un año y 14. Los acompañantes pueden probar con puzzles en tres dimensiones que reproducen grandes edificios.

En otras ocasiones, son los enanos los que se ven en la responsabilidad de enseñar a sus adultos acompañantes el manejo de alguno de los juguetes: "A ver cómo lo haces", dice un abuelo al que su nieto ha retado a luchar con los muñecos orientales. "Para acá da la patada, para allá el puñetazo", explica el chaval, palanca en mano. Pero el abuelo desespera: "Que yo no juego a esto, hombre".

Las últimas novedades del mercado también están en la Casa Encantada. Hay todo, tipo de juguetes que hablan, cantan o tienen música, con las formas más variopintas: teléfonos móviles, máquinas de escribir, maletas. Son para que aprendan el abecedario, los colores, los números, ortografía o canciones. Y no faltan tampoco ordenadores para usuarios de hasta tres años.

Una de las mayores diversiones está instalada en el exterior. Se trata de objetos hinchables de enormes dimensiones por los que los niños trepan, saltan o escalan.

La Casa Encantada en la Casa de Vacas del Retiro (metro Retiro), del 5 al 14 de julio. De 10.00 a 14.00 y de 16.30 a 20.30. Precio: 200 pesetas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de julio de 1996