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Cuatro avezados carteristas del metro, detenidos en plena faena

El plan policial ideado para preservar la seguridad en el metro madrileño ha dado un nuevo fruto con la detención de cuatro conocidos carteristas que actuaban en estaciones de la zona Centro, las más concurridas de usuarios.Tres de los cuatro detenidos son extranjeros -en concreto, un italiano, un francés y un argelino; el otro es español-, y fueron sorprendidos por agentes policiales cuando estaban en plena faena delictiva.

Los agentes policiales les mantenían vigilados. Y en tres ocasiones les vieron intentando robar a otros tantos usuarios, entre ellos una turista norteamericana y una anciana. La casualidad y los reflejos les evitaron engrosar la larga lista de víctimas de carteristas del suburbano. Estas personas actuaban de dos en dos, y aprovechaban las aglomeraciones para desvalijar bolsos o carteras. Los reflejos de la turista americana, que sujetó fuertemente el bolso al percatarse de que uno de los detenidos intentaba colar dentro su mano, evitaron que perdiese su cartera.

Según fuentes jurídicas, a uno de los carteristas extranjeros le constan 20 detenciones y a otro 10. Los otros dos también estaban fichados por la policía. Un juez de Madrid se ha hecho cargo de las pesquisas.

La detención de estas cuatro personas se produce después del revuelo que formaron algunos conductores del metro que, por su cuenta y riesgo, avisaban por la megafonía a los usuarios cuando advertían la presencia de carteristas en alguna estación. "Lo hacemos porque conocemos a los carteristas, les vemos en el andén", alegó un maquinista (ver EL PAÍS del 31 de mayo).

La medida causó estupor entre mandos policiales porque vulneraba la presunción de inocencia, y en la propia compañía. El consejero de Obras Públicas y Transportes, Luis Eduardo Cortés, responsable de la empresa que gestiona el metro, prohibió los avisos megafónicos y amenazó con abrir expedientes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de julio de 1996