Que los periodistas vengan en patera
Los periodistas españoles tenemos más razón que un santo al denunciar a aquellos regímenes dictatoriales -el ecuatoguineano, por ejemplo-, que nos niegan visados de entrada a su país porque a sus representantes diplomáticos en Madrid les irritan nuestras informaciones.Pues bien, acabamos de sufrir el bochorno de ver cómo dos cónsules españoles, los de Tetuán y Casablanca, negaban la posibilidad de travesía legal del Estrecho a dos colegas marroquíes con el argumento de que sus artículos sobre España son "desfavorables e inexactos". Que viajen en patera, debieron pensar los celosísimos funcionarios.
Ocurrió el pasado fin de semana, con motivo de la celebración en Granada del Primer Sindicato Hispano - Marroquí de Periodistas organizado por la Asociación de Periodistas Europeos de España (APE) y el Sindicato Nacional de la Prensa de Marruecos.
Los colegas afectados fueron Abdelaziz Tribak, del semanario ,El Puente, única publicación periódica en castellano de Tetuán, y Abdelhafid Rouissi, director general del grupo de prensa Le Matin, el más importante de Marruecos.
A Miguel Angel Aguilar, que en su calidad de secretario general de la APE presidía el encuentro; Alberto Míguez, coordinador del mismo; Domingo del Pino, responsable del servicio en árabe de EFE, y los demás participantes españoles -unánimes en subrayar el alto nivel de libertad de expresión conseguido aquí y denunciar las carencias en ésa y otras materias democráticas en nuestro vecino del Sur, casi se nos cae la cara de vergüenza.
Lo ha expresado muy bien Míguez en la carta de protesta que ha remitido a Abel Matutes: "No fue fácil explicar en una reunión de periodistas, que alguno de los ausentes no estaba entre nosotros porque a un cónsul de España no le gustaban sus artículos". Y es que tiene bemoles que, como también escribe Míguez, dos de nuestros diplomáticos se conviertan en "censores e inquisidores".
Patrocinio oficial
Para agravar el tercermundismo del caso, el seminario contaba con el patrocinio de la Secretaría de Estado para la Cooperación, y fue clausurado por Senén Vicente Florensa, flamante director del Instituto del Mundo Arabe.Menos mal que, todo hay que decirlo, Mohamed Larbi Messari, Mustafá Isnasni, Malika Malek, Yunes Muyahid y los demás marroquíes que lograron cruzar legalmente el Estrecho no se lo tomaron a la tremenda. Como bien dice el texto final del seminario, "la tolerancia, la comprensión mutua y la solidaridad marcaron este diálogo, realizado en un ambiente de libertad y respeto".


























































