Los socialistas habían previsto un recorte en la ayuda
El anterior Gobierno socialista había tomado ya la decisión de recortar la cooperación con Cuba este año, aunque no lo anunció a bombo y platillo como ha hecho desde principios de mes el nuevo Ejecutivo popular. Sólo presupuestó 303 millones de pesetas en ayuda oficial a la isla, según el Plan Anual de Cooperación Internacional, en vez de los 989 millones que se previeron en 1995 -en 1994 la cantidad fue de 424 millones-, un esfuerzo inferior al que España lleva a cabo, por ejemplo, con Cisjordania y Gaza.De la cifra correspondiente al año pasado tan sólo se han ejecutado hasta el momento o están siendo todavía gastados, a mediados ya de 1996, 464 millones de pesetas, es decir el 47% de lo presupuestado. El dinero restante ni siquiera llegará probablemente a ser desembolsado y, en consecuencia, terminará siendo devuelto a Hacienda.
Los capítulos más importantes son los referentes a la ayuda humanitaria (205 millones de pesetas), la modernización institucional (204 millones), la educación y la formación (179 millones), las becas (177 millones), la modernización de los sectores productivos (112 millones) y la preservación del patrimonio (83 millones). Los miembros del nuevo Ejecutivo español han hecho declaraciones algo contradictorias sobre la suspensión de la ayuda humanitaria de Gobierno a Gobierno, de las becas y de la cooperación educativa.
Deuda impagada
La deuda de Cuba con España se eleva, por otra parte, a 117.526 millones de pesetas de los que 87.351 millones, el 75%, son impagos. Del total de la deuda, 17.620 millones, el 15%, son créditos del Fondo de Ayuda al Desarrollo (FAD) con tipos de interés inferiores a los del mercado y plazos dilatados de devolución. Son, por tanto, considerados como cooperación. De esta partida, 7.620 millones, el 43%, corresponden a impagos.La principal línea de créditos blandos aún abierta con Cuba data de 1985 y procede del FAD. Se pusieron entonces a disposición de La Habana 1.280 millones de pesetas en dólares canadienses. De ahí salieron los 61 millones que el Ejecutivo socialista desbloqueó a finales de abril, a pesar de la oposición del Partido Popular, para la adquisición por La Habana de unos hornos para pan.
La segunda gran línea, aprobada en 1992, ascendía a 5.090 millones de pesetas, en dólares norteamericanos, que fueron concedidos en condiciones comerciales. Deben servir para la adquisición de alimentos en España. En la actualidad, tampoco está todavía agotada.


























































