EL 'CASO GAL'

Un ex guardia civil cuenta al juez la trama de Intxaurrondo

José María Velázquez Soriano, Txema, que fue miembro de los Servicios de Información de la Guardia Civil en el cuartel de Intxaurrondo (San Sebastián) hasta mayo de 1985, relató ayer al juez Baltasar Garzón la trama de la guerra sucia contra ETA organizada desde el mismo.Velázquez relató a la revista Interviú el 1 de octubre de 1986 cómo él y algunos de sus compañeros habían formado un comando de los GAL y habían llevado a cabo varios atentados, entre otros contra los etarras Ramón Oñaederra, Kattu, y Mikel Goikoetxea, Txapela.

El ex agente, de 38 años de edad, manifestó entonces que el crimen de Oñaederra lo ejecutaron "El Alemán, un suboficial, y Aitor, un experto en motos, cuya moto fue utilizada en lo del cuñado de Txomin, Pérez Arenaza".

Más información

Una metralleta de ETA

"Oñaederra estaba solo en el bar", agregó Txema; "yo estaba con otros en un coche aparcado en la parte vieja de Bayona, formando parte de la infraestructura del grupo y esperando que se acabara el atentado. Cuando se escucharon los tiros, pusimos el coche en marcha. Llevábamos un Peugeot, que nos lo habían dejado en la playa de Biarritz, a las afueras de la ciudad. Llegamos con un coche nuestro, un Renault 5, del Servicio de Información, con matrícula falsa de San Sebastián. El Peugeot tenía matrícula de París"."Al bar", continuó, "entraron dos, pero el grupo lo formábamos seis. Un comando apoyaba al otro. Oñaederra fue ametrallado con una [metralleta] Mat que se le había incautado al comando Electrónico de ETA en 1981, a un activista llamado Urko. En esta ocasión intervino Jean Pierre Cherid y uno a quien le llamábamos El Catalán. Estos cobraban, según nuestras noticias, un millón y medio de pesetas por cada etarra muerto".

El 12 de octubre de 1986, Velázquez fue detenido por la Guardia Civil y se desdijo ante el juez de todas sus afirmaciones, reputándolas de falsas. Velázquez fue conducido ante el juez por cinco guardias, que impidieron que pudiera hablar con los periodistas.

Ayer, ante Garzón, volvió a la versión inicial y subrayó que si había rectificado lo declarado en su momento a Interviú era debido a que otros guardias civiles le pegaron una paliza y sufrió un ataque al corazón del que tuvo que ser asistido en un hospital de la Cruz Roja.

Velázquez ofreció también nuevos datos sobre otros atentados y la trama que en Intxaurrondo se encargó de la guerra sucia contra ETA.

Por otra parte, la Fiscalía de la Audiencia Nacional solicitará al juez Javier Gómez de Liaño que cite como imputados en el caso Lasa y Zabala a Rafael Vera, ex secretario de Estado para la Seguridad, y Jorge Argote, abogado de Interior.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 07 de mayo de 1996.

Se adhiere a los criterios de
Lo más visto en...Top 50