Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
LOS PACTOS POLÍTICOS

González: "Querrán barrerme del mapa político"

Felipe González asegura que los medios, de comunicación que han querido barrerle del mapa político seguirán intentándolo. Después de 13 años y medio, el presidente del Gobierno hizo ayer su despedida de La Moncloa en una entrevista de hora y media emitida en Informe semanal. La entrevista, realizada por la directora de Informativos de TVE, María Antonia Iglesias, fue grabada el miércoles.González reconoce que quienes querían que perdiera el 3-M "lo han conseguido, pero no han conseguido, como pretendían, que me barrieran del mapa político. Todavía lo pretenderán, y parece que los ciudadanos no están dispuestos a eso".

"Hay algunos grupos que han intentado coordinadamente una operación de acoso y derribo al Gobierno. Se les conoce como el sindicato del crimen. Han actuado con una intencionalidad política que no corresponde a los medios de comunicación, sino a los representantes del pueblo", asegura. "A veces se habla del cuarto poder [la prensa], pero hay quienes aspiran a ser el primero, no el cuarto".

El presidente saliente cree también que ha sido rechazado por "grupos han tenido y tienen realmente poder en España, nacido del dinero", a los que no gusta la, existencia de un poder político autónomo. Considera que e se sector rechazó a Adolfo Suárez porque "intentó hacer del poder político un poder autónomo". "A él se lo toleraban menos que a nosotros", afirma.

Sin embargo, no quiere poner ejemplos ni siquiera cuando se le pregunta por el ex presidente de Banesto Mario Conde, actualmente procesado, del que dice que "es una figura extraordinariamente controvertida en la que ha habido de todo. No era aceptado por el grupo en el que estaba incardinado. Era en ese grupo un desclasado, y eso, para él mismo, era inaceptable".

Reconoce que el PSOE fue injusto con Suárez: "Hizo todo lo que pudo. Tuvo que aceptar unas prioridades, aunque no fueran las suyas, pero eran las que exigían las circunstancias del país". Ahora dice de él: "Compartimos la experiencia del poder, la dureza del poder, de los ataques. Y de esa experiencia compartida ha nacido una verdadera relación de amistad".

En cuanto a sus relaciones con Aznar, González admite que no han sido fluidas, pero no puede reprochárselo a su sucesor en La Moncloa: "Probablemente no hemos sido capaces de articularlo".

Con un "sentimiento de liberación", manifiesta que hará una oposición responsable: "La oposición va, a estar marcada por un hecho ineludible e inexorable. Hemos gobernado 13 años y medio. Sabemos lo que vale un peine. No podemos rebasar los límites que no hubiéramos querido que rebasaran con nosotros".

Dirigiéndose a su partido, González dice que no se le puede pedir que pierda en la oposición el sentido de la responsabilidad, "porque sería tanto como cambiar de manera de ser". Aclara, en consecuencia, que va a hacer una oposición responsable, que, la veces será dura cuando sea necesrio, pero siempre correcta". Lo resume así: "No le diré nunca a Aznar: 'Váyase usted, señor Aznar'. Le diré: 'Gobierne usted, señor Aznar".

En un plano más íntimo, González recuerda una frase de su padre que le ha marcado en su vida: "¡Qué pan más a lo tonto coméis!". "Se me quedó grabado hasta el punto de que le recuerdo ahora como si me lo estuviera diciendo y siempre me ha creado un sentimiento fastidioso. Trabaje en lo que trabaje, siempre me parece que trabajo poco".

En seguida aclara que no se ha enriquecido. "Nos hemos dedicado a cosas que no son específicamente ganar dinero, sino a tareas muy distintas. Pero no nos podemos quejar, el nivel de sueldo, con lo que llama usted las prebendas del poder, que es que le dan a uno de comer gratis y estas cosas, pues permite un nivel de ahorro que durante 13 o 14 años, unido al que ya teniamos anteriormente, nos ha permitido tener por primera vez una vivienda".

Sobre los casos de corrupción de algunos compañeros, González asegura que lo lleva muy . mal. Refiriéndose al escándalo de Gabriél Urralburu, ex presidente de Navarra y socialista de la primera época, encarcelado por su relación con la trama Roldán, afirma: "Si me hubieran pedido con un cuchillo contra la pared que reconociera que Urralburu tenía algún problema de esa naturaleza, me habría dejado atravesar con el cuchillo".

Respecto a las decisiones controvertidas de sus Gobiernos, González recuerda sus dificultades, como antiguo abogado laboralista, para explicar medidas como las reconversiones: "Yo lo vivía de una manera traumática. No era fácil asumir la responsabilidad de tener que hacer reducciones de plantilla en reformas de sectores industriales importantísimos, como el naval, el siderúrgico. Era muy difícil una situación como ésa".

Recuerda el momento en que el PSOE llegó al poder, tras el 23-F, con una mala situación económica: "A pesar de tener una mayoría abrumadora, había un sentimiento de desconfianza en algunos sectores muy importantes de la sociedad en relación con la llegada al poder de un partido de izquierdas, como podría ser entre las fuerzas de orden público, en las fuerzas armadas, en instituciones básicas para el funcionamiento del Estado y de la democracia".

El dirigente socialista, que en los próximos meses tiene previsto viajar a menudo por el extranjero y dar conferencias, termina su mandato con un sentimiento de agradecimiento: "En un momento como éste, en el que salgo del Gobierno, el sentimiento dominante es de agradecimiento por esta sociedad, que me ha ayudado y me ha aguantado. Las dos cosas. Esto me parece lo más importante, y es lo que yo destacaría de la experiencia que he vivido. A alguno les molestará que diga que estoy dispuesto a seguir viviendo, voy a seguir trabajando en la responsabilidad que tenga y exactamente con la misma ambición y la misma ilusión".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de abril de 1996

Más información

  • EL PRESIDENTE SE DESPIDE DE LA MONCLOA CON UNA ENTREVISTA TELEVISIVA