Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
UN FILÓN INAGOTABLE DE CINE

Jack Lemmon, secundario de lujo

Charlton Heston rodó sus escenas como rey padrastro de Hamlet a principios de febrero. Robin Williams pasó una semana con el equipo de Branagh interpretando a Osric, uno de los personajes más cómicos de la obra. Julie Christie fue una de la últimas en acabar con su papel de Gertrude, mientras que Billy Crystal hizo de enterrador y Gerard Depardieu encarnó a Reynaldo.Jack Lemmom, por su parte, interpreta al soldado Marcello, en la noche de espera al fantasma del rey. Una propuesta que aceptó sin vacilar debido a la personalidad y carisma de Kenneth Branagh. "Es uno de los mejores talentos juveniles del mundo, dice Jack Lemmon. "Se puede comparar con Orson Welles, que era un gran cineasta mucho antes de realizar una película. Kenneth es notable como actor y como director", dice.

El célebre actor estadounidense, tras ver al fantasma del rey, con una expresión de pánico en su rostro, anima a su compañero a entablar conversación con el espectro. "Es un papel pequeño, pero importante para el desarrollo de la trarna", defiende. Sin experiencia previa en la interpretación shakespeariana, Jack Lemmom tiene dificultades con el estilo lingüístico de Hamlet. "Kenneth me advirtió que no cayera en la trampa de la poesía, ni intentara poner acento inglés. Hablo con naturaliad, manteniendo mi acento", explica. Con todo, expresa sus pegas ante un texto que le suena extraño: "Shakespeare inventaba palabras para fastidiar a los actores. Nadie me va a convencer de lo contrario", bromea.

Branagh, mientras tanto, asegura que cada estrella aporta "peso, gravedad y presencia" a unos papeles que están bastante descuidados en las adaptaciones anteriores. "Reunir a tantas celebridades es un riesgo, y es posible que irrite a cierta gente, pero, con ellos, el resultado es mucho más fuerte", argumenta el realizador británico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de abril de 1996