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Bombardeos masivos de lsrael sobre Líbano

La nueva y violenta, ofensiva israelí en Líbano amenazaba anoche con complicarse dramáticamente tras un ataque aéreo que, según Damasco, mató a un soldado sirio e hirió gravemente a otros siete en el sur de Beirut. Por segundo día consecutivo, la aviación israelí destruyó objetivos dentro de la capital libanesa mientras la artillería emplazada en la franja ocupada en el sur del país azotó pueblos, y aldeas que, según Israel, cobijan a los guerrilleros del proiraní Hezbolá.

Mientras la crisis resbalaba a terreno cada vez más imprevisible, el Gobierno libanés dijo que la operación israelí lanzada el jueves en represalia por los ataques de Hezbolá contra poblaciones del norte de Israel había causado la muerte de 11 civiles y 1 militar libanés y por lo menos 40 heridos. Los de ayer contabilizaban al menos 13 muertos y 39 heridos. El primer ministro israelí, Simón Peres, anunció por su parte que las operaciones en Líbano continuarán "mientras sea necesario", y el jefe de su Estado Mayor, el general Amnón Shahak, reiteró que los libaneses deben tomar precauciones para no verse atrapados en los bombardeos.Seis helicópteros artillados se lanzaron de nuevo sobre Beirut después de su primera incursión el jueves, la primera penetración de ataque desde la invasión de Líbano de 1982. El objetivo eran instalaciones de Hezbolá en los suburbios sureños de la capital.

Las circunstancias exactas del ataque contra una posición del Ejército sirio cerca del aeropuerto internacional, al parecer un depósito de municiones, no eran del todo claras. Un escueto informe de fuentes militares israelíes dijo que los helicópteros se limitaron a responder al fuego de baterías antiaéreas.

Huida masiva

El Gobierno de Damasco se refirió ayer al episodio a través de un portavoz militar, según el cual "unidades de la defensa antiaérea presentes en la zona [del ataque] hicieron frente a los helicópteros enemigos y les obligó a retirarse". Debido al bombardeo israelí, un soldado murió y otros siete resultaron gravemente heridos.

Siria ha condenado enérgicamente las operaciones israelíes en Líbano, y ha acusado a Israel de tratar de arruinar el proceso de paz. "Peres está actuando ahora como si las elecciones en su país fuesen más importantes que la paz. Se ha lanzado a una competencia con los extremistas, abandonando totalmente todos los requerimientos de la paz", dijo un comentario de la radio oficial siria aludiendo a los apremios políticos del líder israelí que busca su elección en los comicios del próximo 29 de mayo.

Ayer por la tarde, miles de civiles del sur de Líbano abandonaban apresuradamente sus casas en busca de refugio en el norte del país tras divulgarse un ultimátum israelí para que dejasen sus poblaciones. No les faltaban, razones. Poco después, se desencadenó un nuevo ataque. La milicia aliada de Israel, el llamado Ejército de Líbano del Sur, había anunciado que 49 pueblos y aldeas libanesas serían bombardeadas en las primeras horas de la tarde para castigar la última andanada, de cohetes Katyusha disparados por Hezbolá contra el norte israelí por la mañana. El ataque guerrillero de ayer causó cuatro heridos, entre ellos una, mujer cuyo vehículo fue alcanzado por uno de los cohetes.

Informes procedentes de Beirut difundidos anoche dijeron que varias aldeas al norte de la llamada zona de seguridad que ocupa Israel en el sur de Líbano desde 1978 estaban bajo un fuerte fuego de artillería. En el norte de Israel, la mayor parte de la población se aprestaba a pasar otra noche en los refugios a cubierto de los ataques de Hezbolá.

Israel trató de tamizar los riesgos de las operaciones de ayer afirmando que no busca un enfrentamiento con los ejércitos de Siria o Líbano y que el exclusivo propósito de la operación en curso es destruir a Hezbolá. Refiriéndose al ataque contra el objetivo sirio, el portavoz del Ejército israelí, Uri Dromi, dijo que "el problema es que los sirios están por todas partes".

Fuerzas de Damasco

Siria mantiene cerca de 40.000 soldados en territorio libanés, incluyendo Beirut y el valle de la Bekaa. Los sirios han tratado, de mantenerse totalmente ajenos, al menos militarmente, al conflicto entre Israel y Hezbolá, pero su apoyo es vital para el funcionamiento de la guerrilla, que busca acabar con la ocupación israelí.

Damasco no deja pasar una sola oportunidad para afirmar que la lucha contra Israel está plenamente justificada y que no habrá paz mientras Israel no abandone el territorio que ocupa en Líbano, de conformidad con la resolución 425 de la ONU.

Al caer la noche, muchos de los libaneses que trataban de huir de los bombardeos de Nabatiyé, de Machghara o de Tiro quedaron atrapados en las carreteras. Un portavoz de las ONU declaró desde el puesto fronterizo de Naqura: "Muchos civiles están tratando de hallar refugio cerca de nuestras posiciones. Hay pánico. El bombardeo en serio parece haber comenzado".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 13 de abril de 1996

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