Filósofos jóvenes debaten en Valencia la relación entre Oriente y Occidente

Un joven filósofo alzó la mano en cuanto finalizó la conferencia. Quería expresar su perplejidad y su sorpresa por la crítica al discurso sobre la tolerancia y los derechos humanos que acababa de realizar el antropólogo Manuel Delgado, cuya conferencia, Islam: el Occidente de Oriente, inauguró ayer el 33º Congreso de Filósofos Jóvenes que se celebra en Valencia y se prolongará hasta el viernes. Delgado había mencionado la vacuidad de ambos conceptos, convertidos en pura retórica por el mundo occidental -el cristianismo y el racionalismo humanista- para imponer "la más absoluta aversión hacia cualquiera que no piense en idénticos términos". De idéntica manera, según el antropólogo catalán, estaría actuando el integrismo islámico.Ésta es la segunda vez que el Congreso dé Filósofos Jóvenes recala en Valencia, después de que en 1964 los que hoy mayoritariamente ocupan las plazas de profesores universitarios debatieran sobre la trascendencia y la libertad. La organización corre a cargo de los estudiantes de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Valencia.
Las jornadas están pensadas para la participación directa de los asistentes a través de ponencias, debates y mesas redondas. También se cuenta con la presencia de especialistas: Joan B. Llinares habló ayer de los informes etnográficos de las relaciones de Occidente con Oriente; Vicente Merlo e Iñaki Preciado propondrán hoy una visión del ideal del sabio hindú y del pensamiento taoista; Chantal Maillard, con El Haiku de Basho y la metafísica del vacío y Daniel de Palma con Los Brahma-Sutras de Badaraya, ofrecerán mañana sus conferencias.


























































