Por un salario mínimo europeo
La construcción europea se encuentra en una situación muy difícil. Incluso la gran locomotora alemana pierde fuerza y velocidad. Por otra parte, no hay alternativas. Es decir, la marcha atrás, con el consiguiente retorno a los Estados imperiales-jacobinos, implicaría más crisis, más paro, más fascismo y, en definitiva, a la larga, la tercera guerra mundial. Aunque la unificación monetaria y la convergencia económica tendrían que coincidir más con la construcción política y social del Viejo Continente. Esto, a mi entender, tendría que traducirse de inmediato en la creación de un salario mínimo europeo para avanzar hacia un verdadero plan continental de empleo y formación profesional. Europa no será de verdad un proyecto creíble hasta que los ciudadanos no palpen que es una herramienta útil para solucionar sus problemas concretos y vitales.Esto debería significar hacer posible la competitividad y a la vez un salario social-ciudadano (para quien lo necesite), que tendría que financiarse rnediante una tasa-impuesto-arancel en contra del dumping social, financiero y ecológico- .


























































