Ir al contenido
_
_
_
_

Temor al fracaso

En su nueva etapa profesional de tenor célebre, Roberto Alagna espera limitarse a 40 representaciones al año más los discos. Y más que nunca, parece percatarse de que debe ponerse al servicio de una larga carrera. De hecho, estuvo a punto de retirarse en el último minuto del Don Carlo representado en el Châtelet de París."Todos decían que era demasiado joven, que era demasiado pronto, que iba a fracasar" dice. "No había tenido tiempo de aprenderme el papel. No podía permitirme cometer un error. Ahora, desde luego, me alegro de haberlo hecho. El reto me dio alas".

Stéphane Lissner, el director del Chátelet [y próximo director artístico del Teatro Real de Madrid], fue quien persuadió a Alagna para que permaneciera en el Don Carlo. Lissner afirma que el joven tenor demostró admirablemente que el papel no era "demasiado fuerte" para él.

"Pienso que será un tenor verdaderamente grande en los próximos 10 años", añade Stéphane Lissner. "Debe tener cuidado a la hora de elegir papeles y no cantar demasiado. Si no comete equivocaciones, estará bien situado para suceder a los que se retiren".

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_