El régimen argelino inicia el diálogo con la oposición a excepción del FIS

El presidente argelino, Liamín Zerual, reanudó ayer sus conversaciones con representantes de partidos y personalidades políticas de la oposición para lograr apoyos a su estrategia de reconciliación nacional y sacar al país de la crisis. La nueva ronda de este diálogo nacional se lleva a cabo sin la participación de los representantes del Frente Islámico de Salvación (FIS), y cuenta en cambio con una importante presencia de ex dirigentes históricos del antiguo partido único Frente de Liberación Nacional (FLN). Los islamistas moderados están representados por el Movimiento de la Sociedad Islámica (Hamás), que lidera el jeque Mahfud Nahnah, y el movimiento En Nahda, que acaudilla Abdallah Yaballah.El Frente de Fuerzas Socialistas (FFS) decidirá hoy sí participa en las conversaciones, que, están previstas que duren dos semanas, y a las que han sido invitados los líderes de 11 partidos, "legales", y 55 personalidades. Entre ellas iguran un antiguo presidente de la República (Ahmed Ben Bella),tres ex presidentes del Congreso de Diputados (Benallah Hach, Rabah Bitat y Abdelaziz Beljadem), y cuatro ex jefes de Gobierno (Mulud Hamruch, Belaid Abdessalam, Reda Malek y Ahmed, Ghozali). Entre los dirigentes del FLN que han sido invitados se encuentran al gunos de los supervivientes del Consejo de la Revolución, formado por el coronel Huari Bu medián al derrocar en junio de 1965 al presidente Ben Bella, como son Abdelaziz Buteflika, Cherif Belkacem, Tahar Zbiri y Abdallah Belhuchet.

Sin relevo generacional

La selección de invitados se halla, por tanto, muy alejada del concepto de "relevo generacional" que han venido barajando los propios círculos de poder del régimen actual, y que reclama también con insistencia la oposición. Asimismo, los partidos de la oposición, con alguna rara excepción como la Alianza Nacional Republicana (ANR), admiten que será muy difícil despejar la crisis si en esta tarea no participa el sector "político" del FIS.

Según la presidencia argelina, esta primera ronda de conversaciones debe servir para "intercambiar puntos de vista", encontrar la mejor manera de "establecer la democracia pluralista" y restaurar la paz en el país. La guerra civil larvada que vive Argelia desde 1992 se ha cobrado ya alrededor de 50.000 muertos. Por su parte, la oposición teme que esta operación de tanteo, con intercambio de sugerencias y recomendaciones, quede muy lejos de sus objetivos.

La legitimidad del mandato de Zerual ha dejado de ponerse en duda desde que triunfara en los comicios presidenciales pluralistas de noviembre pasado con más del 60% de los votos. En cambio, la oposición sí cuestiona la independencia del actual jefe del Estado de la cúpula militar, oficialmente apartada de la política, pero presente entre bastidores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 06 de abril de 1996.

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