LA CAZA... DEL FURTIVO
Guillermo Palomero, presidente de la Fundación Oso Pardo mantiene la esperanza de que esta especie, ahora en vías de extinción, pueda salvarse en un futuro. Para ello tiene el objetivo nada fácil de acabar con los furtivos, la primera causa de la paulatina desaparición de este poderoso animal, del que quedan en la cordillera cantábrica unos 70 ejemplares. Una veintena de alumnos del curso de formación de guías de espacios naturales y guardas de cotos de caza en zonas oseras, impartido en Villablino (León) con el apoyo del Fondo Social Europeo y la Junta de Castilla y León, participaron el pasado jueves en un simulacro de detención de furtivos. Durante varias horas, los jóvenes alumnos (15 chicos y cinco chicas) siguieron las huellas de los presuntos cazadores, ayudados por miembros del servicio de protección de la Naturaleza de la Guardia Civil. La ardua búsqueda del supuesto furtivo se realizó bajo una intensa lluvia. Los guardas principiantes reconocen que los "furtivos de verdad no serán tan fáciles de cazar" y "tienen tantos medios para acabar con un pobre animal, que sólo el fino olfato de éste puede alejarle de los cepos".-


























































