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VERGONZOSA JORNADA EN EL FÚTBOL ESPAÑOL

Brutal agresión de Gil al gerente del Compostela

Conmoción en el deporte español por el virulento incidente en la Liga de Fútbol Profesional

Jesús Gil tiñó ayer de vergüenza el deporte español. Resguardado entre sus dos guardaespaldas, el presidente rojiblanco mantuvo una agria discusión con su homólogo del Compostela, José María Caneda, y el gerente del club gallego, José González Fidalgo, a la puerta de la sede de la Liga Profesional. "¡Eres un chorizo!", gritó Gil al gerente. Éste replicó con contundencia: "¡Y tú, un hijo de puta!". De inmediato, Gil le propinó un puñetazo en la cara. A modo de bronca callejera, Caneda, González y Gil se cruzaron una retahíla de insultos se retaron a una pelea en solitario, sin guardaespaldas. Después, mientras todo el colectivo del fútbol condenaba el incidente, Gil lanzó su último exabrupto: "He cumplido con mi obligación".

Jesus Gil volvió a convertirse en el epicentro de un nuevo capítulo bochornoso del fútbol español. El presidente rojiblanco, que hace sólo unas semanas censuraba la pelea entre Penev y el presidente del Valencia, Francisco Roig, al considerar que los directivos "deben dar ejemplo", se encontró con un rival (José María Caneda) igual de estridente. En unas declaraciones recientes, éste había llamado "tontos" a los ciudadanos de Marbella que habían elegido alcalde a Gil. Y el propietario del Atlético dirimió a golpes el conflicto en su primera ocasión. Gil, protegido por sus guardaespaldas. Caneda, parapetado en su gerente, que acabó convertido en gran protagonista de la jornada. Mientras el resto de los dirigentes del fútbol español esperaban en el salón de actos de la Liga con la intención de firmar un armisticio en temas tan trascendentes como el reparto de los ingresos de televisión o la posible reducción de la Liga de 22, Gil, Caneda y González prolongaron su bronca particular durante varios minutos.González. "Eres un cabrón y un montón de mierda".

Gil. "Qué quieres, desgraciao, que te pegue otra".

Caneda. "Qué valiente eres con éstos dos [en referencia a los guardaespaldas]".

Gil. "Quitaros, sal conmigo solo, ven, hombre, ven...".

Algunos presidentes, cuando tuvieron noticia del incidente y ante la prepotencia de Gil, que pretendió asistir a la cita acompañado de dos guardaespaldas, se negaron a continuar la asamblea.

Apoyos de los presidentes

Javier Pérez, presidente del Tenerife, fue el primero en romper. Contó con el apoyo de los dirigentes del Deportivo, Oviedo, Celta y Albacete, que abandonaron el salón. La asamblea estuvo suspendida unos 10 minutos, pese al intento por evitarlo del presidente de la Liga,. Antonio Baró. La intervención de Miguel Ángel, hijo de Gil, director general del Atlético, permitió la salida de los guardaespaldas y la reanudación de la asamblea.Baró pretendió cerrar la reunión con la firma de la paz. Gil replicó que no quería saber nada. "Lo que se dice en esos momentos, al minuto ha cambiado. Lo único que he pedido es que se olvide de mi nombre". Gil, además, dio su versión de los hechos. "Un señor se abalanza contra mí y me dice tal y cual. Y le he rechazado. He cumplido con mi obligación de repeler la presunta agresión".

Caneda considera premeditada la agresión de Gil. "Me estaba esperando. Se ha aprovechado de que va rodeado de guardaespaldas. Pero ¿qué voy a hacer si me espera con pistolas? Si voy con metralletas, se arma la de Dios". El presidente del Compostela aseguró que pidió disculpas, pero no a Gil. "El fútbol español es algo más que el esperpento que se ha vivido hoy [por ayer]. Sería ridículo dar la mano a Gil, que, tras la agresión, siguió envenenando la reunión".

El presidente del Compostela indicó, además, que el hijo de Gil le pidió que no fuesen al juzgado a denunciar los hechos y que después hablarían. "Todo tiene arreglo, pero hay que dejar pasar el tiempo", añadió Caneda. "Tengo que pensar si denuncio o no los hechos en el juzgado. No quiero ir con pistolas, pero tampoco que nadie me marque el paso. ¿Cómo parar a Gil? Como lo hago yo. No amilanándose. Nadie me va a meter en el hoyo por la fuerza".

El gerente del Compostela renunció a cualquier posible denuncia. "Gil es muy obeso, pero tiene la pegada corta", comentó José González, quien aseguró que el hijo del presidente del Atlético le pidió disculpas. Los presidentes de los clubes, al concluir su reunión, coincidieron en considerar "Iamentable y bochornoso" el incidente. "La Liga", según su portavoz, Tony Fidalgo, "Iamenta los hechos, y Baró ha pedido calma, tranquilidad y sosiego".

"Hechos lamentables"

Rafael Cortés Elvira, secretario de Estado para el Deporte, tras asegurar que los incidentes "no tienen excusa posible", continuó: "Hechos tan lamentables como el que ha sucedido no pueden borrar el mundo del deporte. He recibido muchas críticas cuando denuncié actitudes intolerantes en el mundo del fútbol, pero después de ver lo de hoy [por ayer], he comprobado que me he quedado corto".Los jugadores del Atlético se mostraron comprensivos con la actitud de Gil. López, el central rojiblanco, incluso la justificó: "El gerente [del Compostela] le quería pegar y el presidente se defendió". Penev añadió: "El presidente sabe lo que hace. Son cosas internas a las que no hay que dar importancia". Y Caminero siguió por el mismo camino: "Son cosas de presidentes. Ellos sabrán lo que han hecho, pero la gente está un poco harta de problemas que no son de jugadores".

En la reunión, los clubes acordaron proponer a la Asamblea de la Liga y la Federación que la próxima Liga cuente con 22 equipos en Primera y 20 en Segunda; y a la siguiente temporada, 20 y 22, respectivamente. También están de acuerdo en la total libertad de contratación de jugadores de cualquier país europeo, y la vuelta de la Copa de la Liga, con el derecho de que su ganador juegue la Recopa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de marzo de 1996