"Como menciones el nombre de Gil te arranco la cabeza"
Hora: 10.30. Lugar: puerta del edificio de la Liga. José María Caneda, presidente del Compostela, llega con el gerente del club José González Fidalgo. Se detienen a hablar con un periodista. De un Mercedes descienden Jesús Gil, presidente del Atlético, y tres guardaespaldas. Gil interrumpe la conversación. Está enfadado por una alusión de Caneda a los votantes de Marbella.
Jesús Gil: "Como vuelvas [dice a Caneda] a mencionar el nombre de Gil...
José María Caneda: "Digo exactamente lo mismo".
J.G.: "Te arranco la cabeza".
J. M. C.: "Digo exactamente lo mismo".
J.G.: "¿Quieres que empecemos ya?
El gerente del Compostela interviene.
Gerente: "¿Qué pasa, que pasa ... ?".
J.M.C.: "Te lo digo cuando quieras".
J.G.: "Olvídate de mí",
J.M.C.: "Cuando quieras...".
J.G.: "¡Eres un chorizo!".
Gerente: "¡Y tú un hijo de puta!".
Gil agrede con el puño al gerente del Compostela y grita: "¡Has maltratado a los votantes de Marbella!" [Días antes Caneda, en RNE, comentó que no entendía cómo la gente de Marbella podía votar a Gil. 'Deben ser tontos', dijo].
Gerente: "¡Quieto, presi...!, ¡quieto, joder ...!".
J.G.: "¡Pero déjale! ¡Déjale! A mí me toca los cojones. "Ven [dirigiéndose a Caneda, que sigue sujeto por su gerente, mientras los guardaespaldas de Gil se colocan a su lado]. Él solo conmigo. ¡Él solo conmigo! Ha insultado a toda la gente de Marbella el hijo puta este...".
Jesús Gil entra en la sede de la Liga junto a Caneda y al gerente. Van separados por los guardaespaldas y los periodistas.
J.G.: "A éste [por el gerente] le voy a poner de guante. Tú quién eres para hablarme a mí, para dirigirte a mí, desgraciao... Habéis faltado a Marbella, habéis insultado...".
Gerente: "El chorizo eres tú".
J.G.: "Ahora te lo voy a decir ahí. Vosotros cobrais del Compostela y yo pongo dinero. Si quieres algo de mí, ahí [la calle]..., a solas".
J.M.C.: "Cómo hablas cuando estás acompañado
J.G.: "¡No! A solas ahí... ¡Que no me nombres más, desgraciao!".
J.M.C.: "Vas a a saber lo que es bueno. Eres un maldito cobarde".
La discusión continúa hasta que los protagonistas llegan a la sala de reuniones de la Liga de Fútbol Profesional.


























































