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El agua del trasvase tardará 86 días en llegar a las Tablas de Daimiel

Un pueblo sustrae una parte para usar patinetes en una laguna

Las Tablas de Daimiel tendrán que esperar nada menos que 86 días hasta recibir los 15 hectómetros cúbicos de agua del trasvase Tajo-Segura aprobados a comienzos de mes con destino a este parque nacional. Éste es el cálculo que hizo ayer María Jesús Sánchez, directora de este espacio protegido. "Ahora nos están llegando dos metros cúbicos por segundo". Reclamó mayor caudal. Además, hay sustracciones para abastecer otras lagunas, como las de Villafranca de los Caballeros.

"Que nadie espere ver un cambio radical. La recuperación, si no aumenta el caudal, va a ser muy lenta", añadió María Jesús Sánchez. "Ahora nos convendría que nos llegara el agua más deprisa".Las Tablas de Daimiel (Ciudad Real), el humedal más emblemático de La Mancha, se recuperan muy lentamente, tras haber pasado tres años en coma profundo, con sólo 50 de sus 2.000 hectáreas encharcadas. A pesar del trasvase y lo llovido, el agua está presente todavía en poco más de 300 hectáreas -un 15% de su superficie- Un porcentaje similar al de abril de 1994, después del otro trasvase de urgencia -también de 15 hectómetros cúbicos-

Aves tampoco hay ahora muchas. Lo explica la directora: "Cuando había más sequía, como aquí hemos tenido siempre algo de agua, las aves que llegaban se concentraban aquí. Ahora, como la mayor parte de los humedales manchegos se han recuperado, sobre todo las lagunas del Campo de Calatrava, que están hasta arriba, las aves se han repartido".

Respecto a las críticas al trasvase que han realizado investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales, por lo que supone de invasión de los peces de la cuenca del Tajo y los peligros añadidos para la fauna del Guadiana, la directora explicó: "Desde 1988 se trasvasa agua al parque. Ha habido seis trasvases. Y en el seguimiento que hemos hecho de la evolución de la fauna ictícola no hemos detectado ninguna especie ajena a la cuenca del Guadiana. Ahora se han instalado unas mallas".

Concesión del marqués

El agua del trasvase comenzó a llegar el martes pasado, una semana después de soltarla desde la cabecera. Pero no llega íntegramente a su destino.Unos 15 kilómetros antes del parque nacional, en la población de Villafranca de los Caballeros, el Ayuntamiento ha levantado el precinto de unas compuertas y detrae del río Cigüela, que hace de conductor del trasvase, parte del agua destinada a las Tablas para reconducirlas hacia unas lagunas, del pueblo donde los vecinos se entretienen con patinetes de pedal. Ya ocurrió lo mismo en otro trasvase que se concedió para auxiliar Las Tablas y que apenas llegó, por los robos furtivos y la sequía del cauce del Cigüela.

En esta ocasión han intervenido notarios, el alcalde, la Guardería Fluvial, el Comisario de Aguas del Guadiana, el presidente de la Confederación de esta cuenca, el Gobernador civil.... El conflicto entre los vecinos de Villafranca y la Confederación del Guadiana se remonta a 1979, cuando se transfirió al municipio una concesión de un caudal máximo de 40 litros por segundo desde el Cigüela a una piscifactoría propiedad del marqués de Marchena, hoy en desuso.

La Confederación ha intervenido volviendo a colocar el precinto. Pero un grupo de vecinos lo ha levantado de nuevo.

La directora del parque nacional comunicó el pasado día 24 al Comisario de Aguas del Guadiana que había detectado una disminución del caudal que llegaba a las tablas desde el Cigüela. Ya se sabe el motivo: en Villafranca derivan para sus lagunas 300 litros por segundo, siete veces más que el caudal que tienen concedido.

Desde 1979, en que recibió las propiedades del marqués, el Ayuntamiento utiliza ilegalmente con fines recreativos un caudal para el que no ha solicitado autorización del cambio de uso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de febrero de 1996