Banesto denuncia que la impugnación de Mario Conde pretende bloquear la gestión de la entidad

El presidente de Banesto, Alfredo Sáenz, negó ayer ante el juez Martel Rivera las acusaciones que le dirigen Mario Conde y varios miembros del equipo gestor de éste en la impugnación presentada a la junta de accionistas de 1994. Sáenz contestó a las preguntas de los abogados en tres tandas. Una del representante, de Conde, Arturo Romaní, César de la Mora, Enrique Lasarte, Vicente Figaredo y Antonio Sáez de Montagut, que le hizo 24 preguntas; otra del de Rafael Pérez Escolar: que le dirigió 28, y una tercera del representante de Ramiro Núñez Villaverirán, que hizo 54. Hoy declaran Conde, Romaní y Lasarte.A la salida, Sáenz no hizo declaraciones. Sí las hizo el secretario del consejo, Juan Carlos Rodríguez Cantarero, quien afirmó que la impugnación a la junta de marzo de 1994 de Conde y los miembros del anterior equipo gestor constituye una clara maniobra para bloquear la gestión de la entidad. Fuentes de Banesto manifestaron ayer que todo es una maniobra para alargar el proceso que se sigue contra el anterior equipo gestor, al tiempo que una cortina de humo en la que se aprecia "un intento de los demandados de convertirse en demandantes".

Los ex administradores han impugnado tres de los acuerdos adoptados por la junta general de accionistas el 26 de marzo de 1994, el de ratificar la decisión del Banco de España de sustituir al anterior consejo, ejercer una acción social de responsabilidad contra los anteriores gestores y ampliar el capital.

Sáenz negó que hubiera sido el Banco de España quien instara al nuevo equipo gestor a interponer la acción social de responsabilidad. Reconoció, como ya había hecho en otras ocasiones, que unos días antes de la intervención de Banesto, asistió junto al presidente del BBV, Emilio Ybarra, y al del Santander, Emilio Botín, a una reunión en casa del gobernadar del Banco de España, Luis Ángel Rojo. En ese encuentro, el gobernador comunicó que el Banco de España "estudiaba la posibilidad de emprender alguna actuación de naturaleza imprecisa en relación con Banesto" y sondeó la disposición de las entidades allí representadas a cooperar en el caso de que así fuera, añadió. Sáenz negó que ostentara la condición de interventor del Banco de España. Aseguró que entonces no se habló de intervenir la entidad ni de sustituir a sus gestores y que la decisión del Banco de España le fue comunicada el mismo día 28 de diciembre de 1993, fecha de la intervención.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0027, 27 de febrero de 1996.

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