Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los cuatro rivales de Teodoro Obiang en las presidenciales de Guinea se retiran por "fraude"

ALFONSO ARMADA Teodoro Obiang Nguema ganará las elecciones presidenciales del próximo dominen Guinea Ecuatorial. El resultado de la jornada no ha sido anticipado por ninguna encuesta ni por un adivino con sucursal en Malabo. Los cuatro candidatos que aspiraban a desbancar a Obiang de la jefatura del Estado en la antigua colonia española, entre ellos Severo Moto, no lograron que el presidente retrasara las elecciones, y el viernes presentarán ante la Junta Electoral su renuncia. Andrés Moisés Mbá ya antícipó ayer su inmediata retirada "por la ausencia de garantías democráticas".

Después de una crispada reunión en Bata, en la que el aspirante Buenaventura Meswi le espetó a Obiang que con él en el poder "no se puede esperar nada bueno para Guinea", los cuatro candidatos que quedaban en la carrera acordaron suspender su participación ante el fraude que se prepara". Armengol Engonga, vicepresidente del Partido del Progreso, la formación política de Moto, confirmó en Madrid la retirada de su líder "al negarse el régimen a cumplir unas condiciones minimasTeodoro Obiang, que gobierna Guinea con m no de hierro desde hace 17 años, se sucederá el próximo domingo a sí mismo. Obiang se negó a aplazar los comicios, una de las exigencias de los cuatro aspirantes bendecidos por la Junta Electoral Nacional. Antes de volar a Bata, en la parte continental de Guinea, donde el martes fueron recibidos por una manifestación de simpatizantes que les pidió su retirada de los comicios, Severo Moto (del Partido del Progreso), Andrés Moisés Mbá Adá (de Unión Popular), Secundino Oyono (de Convergencia Social Democrática y Popular) y Buenaventura Meswi (de Coalición Socialdemócrata) habían hecho pública una dura carta en la que reprochaban al régimen la batería de medidas que habían hecho de las elecciones una carrera de obstáculos para los rivales de Obiang. En el documento se asegura que la Junta Electoral Nacional se ha convertido en "la gran cocina del monumental fraude que el régimen está elaborando clandestinamente". En la carta denunciaban la manipulación del censo y el monopolio por parte del gubernamental Partido Democrático de Guinea Ecuatorial de los medios de comunicación oficiales.Invención de los blancos

Días antes, Obiang ya había trazado las líneas maestras de unas elecciones que desde que fueron convocadas, cinco meses antes de lo previsto, han sido un calvario para el movimiento opositor. Las presidenciales, a las que están convocados 160.000 guineanos, serán las últimas en las que el voto secreto siga en vigor en la ex colonia española. Así lo advirtió Obiang en un mitin celebrado en su localidad natal de Mongomo retransmitido por radio y televisión.

Obiang proclamó que con las elecciones del 25 de febrero se dará por finalizado el proceso de transición política, y que a partir de entonces será perseguído todo aquel que realice actividades políticas. Obiang, que se hizo con todo el poder en Guinea tras derrocar y ejecutar a su tío Francisco Macías en 1979, hizo una defensa del voto público y señaló que el voto secreto, como base de la democracia, había sido una invención llevada a Guinea por los blancos. El presidente guineano advirtió que los que acudan a las urnas estarán obligados a revelar a los presidentes de la mesa el sentido de su voto si son interrogados al efecto.

Después de que Obiang anunciara el pasado 11 de enero la convocatoria de los comícíos con unas condiciones leoninas para los aspirantes, Moto y Mbá abandonaron el frente formado por la Plataforma de Oposición Conjunta (POC), que había logrado importantes cotas de poder en las elecciones municipales de septiembre pasado. La Junta Electoral de Guinea decretó -en una decisión calificada en medios judiciales españoles de "barbaridad jurídida"- la. desintegración de la POC e invalidó la candidatura de Amancio Gabriel Nsé, el único aspirante que cumplía a rajatabla los requisitos impuestos por Obiang. Como denunció en un primer momento la oposición, "el dictador se había preparado unos comicios a medida". El domingo no tendrá ningún competidor que ponga en peligro su permanencia al frente del poder en Guinea. Fuentes diplomáticas subrayaron ayer que, si se confirma la retirada de la oposición, "el domingo se celebrará un plebiscito".La carrera de obstáculos organizada por el régimen impedirá la presencia el domingo en Guinea de testigos incómodos. Fuentes de la Embajada española en Malabo revelaron ayer que sólo estarán presentes en los comicios representantes de países limítrofes como Gabón y Camerún y algunos observadores de organismos internacionales acreditados en Malabo. España y Francia, los únicos países occidentales con embajada en la capital guineana, renunciaron al envío de observadores ante la absoluta falta de garantías para realizar su tarea, la imposibilidad de moverse libremente y la obligación de someter sus informes al visto bueno del Ministerio del Interior guineano. Madrid

Teodoro Obiang Nguema ganará las elecciones presidenciales del próximo dominen Guinea Ecuatorial. El resultado de la jornada no ha sido anticipado por ninguna encuesta ni por un adivino con sucursal en Malabo. Los cuatro candidatos que aspiraban a desbancar a Obiang de la jefatura del Estado en la antigua colonia española, entre ellos Severo Moto, no lograron que el presidente retrasara las elecciones, y el viernes presentarán ante la Junta Electoral su renuncia. Andrés Moisés Mbá ya antícipó ayer su inmediata retirada "por la ausencia de garantías democráticas".

Después de una crispada reunión en Bata, en la que el aspirante Buenaventura Meswi le espetó a Obiang que con él en el poder "no se puede esperar nada bueno para Guinea", los cuatro candidatos que quedaban en la carrera acordaron suspender su participación ante el fraude que se prepara". Armengol Engonga, vicepresidente del Partido del Progreso, la formación política de Moto, confirmó en Madrid la retirada de su líder "al negarse el régimen a cumplir unas condiciones minimas

Teodoro Obiang, que gobierna Guinea con m no de hierro desde hace 17 años, se sucederá el próximo domingo a sí mismo. Obiang se negó a aplazar los comicios, una de las exigencias de los cuatro aspirantes bendecidos por la Junta Electoral Nacional. Antes de volar a Bata, en la parte continental de Guinea, donde el martes fueron recibidos por una manifestación de simpatizantes que les pidió su retirada de los comicios, Severo Moto (del Partido del Progreso), Andrés Moisés Mbá Adá (de Unión Popular), Secundino Oyono (de Convergencia Social Democrática y Popular) y Buenaventura Meswi (de Coalición Socialdemócrata) habían hecho pública una dura carta en la que reprochaban al régimen la batería de medidas que habían hecho de las elecciones una carrera de obstáculos para los rivales de Obiang. En el documento se asegura que la Junta Electoral Nacional se ha convertido en "la gran cocina del monumental fraude que el régimen está elaborando clandestinamente". En la carta denunciaban la manipulación del censo y el monopolio por parte del gubernamental Partido Democrático de Guinea Ecuatorial de los medios de comunicación oficiales.

Invención de los blancos

Días antes, Obiang ya había trazado las líneas maestras de unas elecciones que desde que fueron convocadas, cinco meses antes de lo previsto, han sido un calvario para el movimiento opositor. Las presidenciales, a las que están convocados 160.000 guineanos, serán las últimas en las que el voto secreto siga en vigor en la ex colonia española. Así lo advirtió Obiang en un mitin celebrado en su localidad natal de Mongomo retransmitido por radio y televisión.

Obiang proclamó que con las elecciones del 25 de febrero se dará por finalizado el proceso de transición política, y que a partir de entonces será perseguído todo aquel que realice actividades políticas. Obiang, que se hizo con todo el poder en Guinea tras derrocar y ejecutar a su tío Francisco Macías en 1979, hizo una defensa del voto público y señaló que el voto secreto, como base de la democracia, había sido una invención llevada a Guinea por los blancos. El presidente guineano advirtió que los que acudan a las urnas estarán obligados a revelar a los presidentes de la mesa el sentido de su voto si son interrogados al efecto.

Después de que Obiang anunciara el pasado 11 de enero la convocatoria de los comícíos con unas condiciones leoninas para los aspirantes, Moto y Mbá abandonaron el frente formado por la Plataforma de Oposición Conjunta (POC), que había logrado importantes cotas de poder en las elecciones municipales de septiembre pasado. La Junta Electoral de Guinea decretó -en una decisión calificada en medios judiciales españoles de "barbaridad jurídida"- la. desintegración de la POC e invalidó la candidatura de Amancio Gabriel Nsé, el único aspirante que cumplía a rajatabla los requisitos impuestos por Obiang. Como denunció en un primer momento la oposición, "el dictador se había preparado unos comicios a medida". El domingo no tendrá ningún competidor que ponga en peligro su permanencia al frente del poder en Guinea. Fuentes diplomáticas subrayaron ayer que, si se confirma la retirada de la oposición, "el domingo se celebrará un plebiscito".La carrera de obstáculos organizada por el régimen impedirá la presencia el domingo en Guinea de testigos incómodos. Fuentes de la Embajada española en Malabo revelaron ayer que sólo estarán presentes en los comicios representantes de países limítrofes como Gabón y Camerún y algunos observadores de organismos internacionales acreditados en Malabo. España y Francia, los únicos países occidentales con embajada en la capital guineana, renunciaron al envío de observadores ante la absoluta falta de garantías para realizar su tarea, la imposibilidad de moverse libremente y la obligación de someter sus informes al visto bueno del Ministerio del Interior guineano.

Clases de francés para un golpe delirante

La televisión guineana acudió el pasado viernes en misión especial, acompañada del portavoz del presidente Teodoro Obiang, Santos Pascual Bikoino, y de la policía. El objetivo: un local de la cooperación francesa donde el alcalde, tres concejales y un funcionario municipal recibían una clase de francés. Este servicio pedagógico, pagado por París y que reciben habitualmente miembros de la Administración guineana como el ministro de Sanidad, se convirtió el viernes en "centro de terrorismo y planificación de un golpe de Estado". Así fue repetidamente aireado por la televisión guineana, acompañando las imágenes de la detención con pruebas: algunas siglas escritas en la pizarra. La clase trataba de la díferencia entre "siglas y abreviaturas", y entre las siglas figuraba la de un partido de la oposición desafecto al régimen. El caso fue calificado por una fuente diplomática de "montaje delirante". Todos los conspiradores han sido puestos en libertad esta semana.Menos delirantes fueron las torturas que durante dos días y dos noches sufrieron Vitorino Bolekia -primer alcalde democrático elegido en Malabo-, los tenientes de alcalde Santiago Obama y Julián Ehapo; el concejal Celestino Bakale y el funcionario Gaudencio Asumu, providencial miembro del Partido Democrático de Guinea Ecuatorial, el movimiento político de Oblang. Tal como relata uno de los apaleados, que orina sangre desde que fue puesto en libertad, la negativa de Asurnu a admitir que preparaban un golpe de Estado en la sospechosa clase de francés les salvó la vida.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de febrero de 1996

Más información