Comodidad y seducción en la ropa íntima de Moda Barcelona

Contención, comodidad y seducción en la ropa que va por dentro, es la tendencia que siguen los diseñadores y estilistas en sus colecciones de moda íntima para la temporada 96 / 97. TCN, Vives Vidal y Andrés Sardá desfilaron en el marco del salón Intimoda, que hoy se clausura.Algunas firmas, como TCN, prefieren pasar de la rutina para alcanzar notas más altas de personalidad. La suya es una propuesta en la que prima la comodidad y está destinada a un público joven, "algo bohemio", que elige la gama de los naturales. Casi todas sus prendas tienen una doble lectura: son aptas para llevar debajo o andar cómodamente desnudas por casa.

El Ballet de Ramon Oller en el Palau Sant Jordi dulcificó la larga duración de las propuestas de Vives Vidal: Belcor, Intima Cherry y Gemma, entre otras. Andrés Sardá hizo lo propio con el Pabellón Italiano lanzando tres conceptos diferenciados por el diseño: University, Risc y Andrés Sardá. Y La Perla, fuera del ámbito del salón pero coincidiendo en fechas anunció su línea caliente concentrada en torno al remake del bikini que lució Ursula Andrews en Desde Rusia con amor.

En general, se combinan los aspectos naturales y futuristas y eliminan toda clase de artificios: los refuerzos y armaduras han sido suplantados por el poder de las microfibras y los tejidos de alta tecnología, sobre todo en camisetas y maillots que terminan adaptándose como una segunda piel. En cuestión de bragas, mejor el talle alto, favorece más. En algunos casos se trata de piezas para cumplir misiones específicas, como elevar o comprimir.

Clasicismo

Para la hora de la seducción, los creadores han coincidido en presentar un estilo Bohemio, inspirado en los artilugios íntimos que se usaban a principios de siglo y que en el caso de camisones y desabillés lucen plumas y bordados y revelan más que ocultan.

También la costura inspirada en los años cincuenta ejerce su influencia sobre elegantes pijamas pinzados con cuello solapa y amplios ribetes,' camisones cortados al biés. Un clasicismo que se acentúa con los tonos marfil y maquillaje, y el imprescindible color negro.

Estrella G volvió después de una larga ausencia con una colección donde la vanguardia y la técnica se alían con el color y las formas superajustadas. Costuras a la vista, cremalleras muy evidentes y bolsillos parcheados sobre fondos rojos, negros o gris perlado, cosidos en clave de modernidad. Pero su acierto en el color está en el naranja quemado y el verde oliva.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 11 de febrero de 1996.

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