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Los andamios amenazan de nuevo los murales de la plaza de Puerta Cerrada

Los murales que decoran las medianerías de la pared norte de la plaza de Puerta Cerrada, en el distrito de Centro, han aparecido rodeados de andamios y nadie ha dado explicación sobre el destino último de las pinturas. La asociación de vecinos La Corrala ha expresado su preocupación porque el edificio, sea reformado y estas pinturas, ejecutadas en 1983 por el diseñador Alberto Corazón, desaparezcan tomo ocurrió en febrero de 1995 con el Gallo carnicero que decoraba otra medianería de la plaza, la correspondiente al número 3, después de la reforma del edificio.

El inmueble que ostentaba un orgulloso gallo con delantal a: rayas fue reformado hace un año porque los vecinos denunciaban que la falta de mantenimiento del mural había provocado grietas y goteras, y aunque la concejal de la zona, María Antonia Suárez, aseguró que se volvería a pintar el mural, a día de hoy lo único que se ve es un fondo de color salmón a juego con la fachada. Las medianerías correspondientes al número 4 de la calle de Tintoreros, propiedad de Mabuel Villar, reflejan un trampantojo de enredadera y celosías de madera y un pedernal tallado sobre un fondo de agua bajo la leyenda "Fui sobre agua edificada, mis muros de fuego son", el lema de la ciudad antes de que el oso y el madroño pasaran a representar la capital en tiempos de Alfonso X. Hasta el momento, Villar ha declinado explicar cuál es la finalidad de los andamios y si los murales van a ser borrados o conseirvados.

Sólo los tejados

Representantes de la Junta de Distrito han informado que la obra tiene licencia para un "arreglo de cubiertas", lo que incluye solamente los tejados,, según han confirmado expertos de la Gerencia de Urbanismo.. "Pues si es sólo para arreglar el tejado, no entendemos para. qué tanto andamio", se preguntan en La Corrala. Cualquier modificación de las fachadas o los balcones necesitaría además una nueva licencia, que tendría que contar con un permiso especial en caso de que el edificio esté protegido como monumento histórico. En la junta de distrito tampoco informaron sobre la calificación de la que goza_el inmueble, un edificio antiguo de tres plantas y ático, con balcones de hierro forjado y ventanales de madera que en algunos pisos lucen varios cristales rotos.

La fachada de los murales, parcialmente borrados en sus dos metros inferiores por capas de pintura contra graffitis, presenta varias grietas verticales. "Si arreglan la pared, tienen que quitar los dibujos", dicen los vecinos de la finca. "A nosotros no nos molestan, las goteras están arriba, en el tejado, pero las obras no empiezan hasta que al Ayuntamiento de la licencia", comentaron, sin saber que la licencia de los tejados está ya concedida.

Por su parte, el autor de las pinturas, Alberto Corazón, desconocía el jueves 8 de febrero la magnitud de los andamios y el proyecto de obra del edificio. Corazón pensaba aprovechar esa tarde para pasar por la zona y echar un vistazo, según explicó una de sus colaboradoras, quien señaló que nunca se pusieron en contacto con él para que volviera a pintar el Gallo carnicero..

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de febrero de 1996

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  • El 'Gallo carnicero' pintado en una de las paredes desapareció en 1995