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Crítica:FLAMENCO

Habichuela en el paráiso

Granada fue una fiesta, el comienzo de la fiesta. 4.000-5.000 personas se encargaron de caldear con su entusiasmo Un recinto tan desangelado como el palacio deportivo, y en una noche exterior fría sin contemplaciones. Juan Habichuela, que nunca ha sido un hombre muy dado a excesos verbales, vive estas jornadas en un paraíso de afectos múltiples e intensos, que han llegado de todas partes para estar junto a él.Por supuesto que no todos son artistas del mismo nivel de calidad, pero tampoco vamos a plantear una crítica al uso cuando todos ellos han acudido a Granada desinteresadamente para homenajear al compañero y amigo. Pero señalaremos algunos aspectos sobresalientes.

Mucha presencia granadina, que copó el baile: Mariquilla con sus alumnos y Manolete, quien hizo su farruca con sobriedad y elegancia ejemplares. En el cante, Luis El Polaco, uno de los grandes triunfadorers de la noche, y en el toque los hermanos Cortés, siempre efectivos y convincentes.

Homenaje a Juan Habichuela (1)

Cante: Chano Lobato, Rosario López, Manuel Mairena, El Tiriri, Calixto Sánchez, Chiquetete, Pele, Luis El Polaco, Carmen Linares. Baile: Mariquilla, Manolete. Toque: Juan Habichuela, Antonio Carrión, Paco y Miguel Ángel Cortés, Moraíto Chico, Melchor de Santiago, Manolo Franco, Losada's. Palacio Municipal de Deportes. Granada. 2 de febrero.

De Madrid llegaron los Losada's, una familia de gitanos poco conocida en Andalucía pero que están haciendo una música moderna e impregnada de brillantez. Y de Madrid vino también Carmen Linares, cuya taranta es siempre una pugna de belleza suprema. Antes había cantado, magníficamente por soleares, su paisana la jaenera Rosario López.

De Sevilla llegó una auténtica plana mayor de cantaores y guitarristas: Chano Lobato, impagable en sus aires festeros; Manuel Mairena, con las polémicas soleares de Charamusco; Calixto Sánchez, siempre brillante; Chiquetete, que no ha sido olvidado por los flamencos; y las guitarras espléndidas de Franco y Carrión.

Córdoba estuvo representada por El Pele, cuya voz sigue siendo un prodigio de musicalidad y belleza. Jerez tuvo a la guitarra de Moraíto Chico como embajadora excepcional. De Málaga estuvo la presencia simpática del festero Tiriri... Y la fiesta continúa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de febrero de 1996