Una anciana, castigada a un mes sin ayuda doméstica por no abrir la puerta
Amanda López Astarloa, de 91 años, ha comenzado el nuevo año más sóla que nunca a raíz de un castigo municipal. El pasado 2 de enero los servicios sociales de Centro, del Ayuntamiento, decidieron suspenderle por un mes la asistencia domiciliaria que recibe a diario. El motivo: que durante dos días no había dejado entrar a la suplente de la asistenta que suele atenderle. Ella asegura que no oyó él timbre de la puerta, ya que está algo sorda y suele escuchar la radio.Ayer, después de que su familia contase el problema a los medios de comunicación, el Ayuntamiento revocó la medida. El lunes, tras cuatro días de castigo, la anciana tendrá ya ayuda.
Esta mujer vive sóla en un piso enorme y oscuro de la calle de Zorrilla (Centro). Rige muy bien pero tiene problemas de movilidad. Ella explica que, como el caserón es muy frío, pasa el invierno en la cama, rodeada de bacinillas y botellas de agua. La Comunidad le ofreció una plaza en una residencia pero se niega a marcharse.
El pasado 26 de diciembre, su asistenta habitual estaba con gripe así que la empresa AMAD envió a una sustituta. Según Servicios Sociales, la anciana no dejó entrar a la trabajadora "porque quiere que siempre le asista la misma persona". Al día siguiente, añaden las mismas fuentes, tampoco abrió la puerta y los días 28 y 29 fue atendida por su asistenta cotidiana. Fue después, el 2 de enero, cuando esta misma trabajadora le comunicó el castigo. "Nunca se ha sancionado a nadie por más de dos o tres días y en este caso tampoco se iba a hacer", explican en Servicios Sociales.
Fernando Martínez, nieto de Amanda, cree, sin embargo, que el castigo iba en serio. "Me lo confirmaron los servicios sociales de Centro y AMAD", explica. "No entiendo porqué la suplente no llevaba la llave que tiene la asistenta", concluye.


























































