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Cartas al director

No adelantamos nada

Cuando se acercan estas fechas, siempre espero, con esperanza, además, que la televisión me sorprenda positivamente y deje de una vez por todas de ser el estigma que ayuda a perpetuar el sexismo y el belicismo en las mentes de nuestros tiernos infantes.Me irrito yo sola viendo desfilar en la pantalla un . sinfín de muñecas y de muñecos, casi exclusivamente manipulados por niñas, que se pintan, que planchan, que arreglan la casita para sus mariditos; y ellos, los niños, tan valientes, convertidos en guerreros, conduciendo sus coches, sus helicópteros y jugando con sus madelmanes, o como quiera que ahora se llamen.

¿Es que aún no se ha hablado suficientemente de la influencia de la televisión en los niños/as? ¿O acaso es que lo que pretenden los medios de comunicación es perpetuar un sistema social sexista, machista y discriminatorio desde bien temprano?

Por mucho que maestros y maestras, padres y madres queramos evitar, será difícil no escuchar a las niñas gritar: "¡Mamá, yo quiero ésa, yo quiero ésa... cuando vean aparecer en la pantalla a la Barbie (por muy doctora que ahora sea, no deja de ser odioso y ridículo estereotipo femenino); y lo mismo harán los niños cuando aparezcan los Power rangers o las Tortugas ninja, por poner algún ejemplo.

Así que, por favor, que ningún adulto niegue a un pequeño una muñeca con la que esté ilusionado o a una pequeña un maravilloso coche de carreras que le alucina. En los tiempos que corren, éstos demuestran una personalidad fuera de lo corriente-

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