Ir al contenido
_
_
_
_

39 años de cárcel para un bombero que coloco una bomba por celos

Un bombero que planificó la colocación de un artefacto explosivo en una tienda de electrodomésticios de Gijón (Asturias) en la que trabajaba un pretendiente de su ex novia y actual esposa ha sido condenado a 39 años de reclusión menor como autor responsable por inducción de un triple delito de asesinato frustrado. El joven al que iba dirigido el explosivo resultó ileso por encontrarse en ese momento ausente pero, a resultas de la explosión, ocurrida en 1993, un empleado de la tienda sufrió la amputación de las dos piernas, un cliente perdió su extremidad inferior derecha y otra mujer sufrió heridas graves.La sentencia de la Audiencia Provincial de Oviedo considera probado que Sergio Rodríguez López, de 33 años, que con posterioridad causó baja en el Cuerpo Municipal de Bomberos, convenció a los hermanos José Luis y Federico Martínez Fernández para que colocasen, previo pago de 5.000 pesetas, una bombona manipulada con el fin de que hiciera explosión en dicho establecimiento comercial. José Luis y Federico han sido también condenados, como autor y cómplice, respectivamente, a una pena de seis años de prisión menor para el primero y de dos años para el segundo.

Sergio Rodríguez declaró al tribunal que sólo quería asustarlo por considerar que era un obstáculo, en su relación con su entonces ex novia y con la que posteriormente, ya recluido, en la prisión de Asturias, contrajo matrimonio. La pareja tiene actualmente un hijo de corta edad.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_