Samper y Pastrana fracasan en su primer intento de poner fin a la crisis colombiana

El sistema político colombiano parece estos días sometido a un intento de reacomodo. En casa del ministro de Exteriores Rodrigo Pardo, el presidente de Colombia, el liberal Ernesto Samper, y su rival en los comicios de 1994, el conservador Andrés Pastrana, dieron el miércoles un primer paso -de momento, fallido- hacia un posible pacto para sofocar la crisis, agudizada con el asesinato en Bogotá del líder de la derecha Álvaro Gómez Hurtado.

Por lo pronto, no hubo arreglo, pero se vislumbra una conciliación a medio plazo. Con la con signa de un acuerdo sobre lo fundamental, que Samper tomó prestada del asesinado Gómez Hurtado, se acompañó la entrada de espárragos en salsa blanca, y con la contrapropuesta de un acuerdo sobre la verdad, hecha por Pastraña, se sirvió el postre, que fue helado.Ayer, Pastrana amaneció "muy contento" porque "la democracia colombiana salió fortalecida" de la cita, e insistió en que su condición, para echarse atrás en su exigencia de que Samper "solicite licencia" mientras se aclara el origen de los dineros que financiaron la campaña electoral del Partido Liberal el año pasado es que el presidente sea investigado por una instancia distinta a la Comisión de Acusaciones del Congreso, en la que la imensa mayoría de los colombianos no tiene confianza".

El apresurado movimiento de fichas que suscitó la muerte de Gómez: Hurtado se tradujo también en la renuncia al Ministerio de Comercio Exterior de su sobrina, Daniel Mazuera Gómez. "Los momentos que vivimos no son momentos de confrontación, sino de reconciliación" declaró ayer Mazuera tomando distancia de su otro tío, el senador Enrique Gómez Hurtado, cuya beligerancia contra el Gobierno de Samper tiene cierto eco en el Parlaniento.

Pese a todo, lo esencial es que en el Gabinete de Samper se mantienen, como cuotas de las vertientes dura y moderada del conservadurismo, el ministro de Defensa, Juan Carlos Esguerra; el de Transportes, Juan Gómez; el de Desarrollo, Rodrigo Marín, y la de Trabajo, María Sol Navia.

Sin embargo, lo que sí estaría materializando una oposición real al Gobierno de Samper es el aval que dio el fiscal Alfonso Valdivieso al testimonio del ex tesorero de la campaña liberal, Santiago Medina, a quien le concedió el beneficio de tomar su casa por cárcel. La decisión deberá ser ratificada por un juez sin rostro, pero el hecho significativo es que Valdivieso estima que las acusaciones de Medina sobre financiación del cartel de Cali a la campaña samperista "son relevantes" y "han sido confirmadas por otras fuentes de prueba ajenas al procesado".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0009, 09 de noviembre de 1995.

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