Garro dio nombres falsos para invertir 638 millones que Banesto pagó de más en la compra de locales

El ex director general del Banco de Progreso Cándido Fernández Tendero declaró ayer ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón que las órdenes para invertir 638 millones de pesetas en 1990 y 1991 -procedentes de dinero negro de casi 1.600 millones, que Banesto pagó por la compra de locales y fincas- le fueron dadas por su cliente, el entonces director general de Banesto, Fernando Garro. La investigación de la Policía Judicial se ha centrado durante seismeses en el seguimiento del dinero aflorado en 1990. Dicho dinero, según la ampliación de la querella contra Garro presentada por el fiscal Florentino Orti el pasado 3 de marzo de 1995, asciende a unos 1.600 millones de pesetas.

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Ese dinero es l sobreprecio pagado por Banesto bajo las órdenes de Garro, en una operación de compra de. locales comerciales y fincas. Dicho dinero, según la Fiscalía, fue a nutrir diversas iversiones. Una parte se canalizó a' través del Banco de Progreso.Fue Garro según declaró ayer Fernández Tendero, quien le, dio los nombres de dos personas inexistentes que aportaron 37 talones por un valor total de 409,4 millones de pesetas. Esas personas eran Mariano González Alvarez y Antonio Cuesta Gutiérrez que, según la investigación judicial, son nombres falsos. Otros 228,6 millones fueron aportados por las sociedades El Robledal (88,2 millones), El Grove, Guindalera y Centinela (140,4 millones). La investigación no pudo determinar quién estaba detrás de estas sociedades.

Según Fernández -Tendero,esas sociedades eran gestionadas por Garro. El ex director general del Progreso admitió que él personalmente firmó el recibí del dinero aportado por las citadas sociedades (228,6 millones) y que una vez ingresadas esas cantidades se las envió a Garro o "a quien éste mandase". Respecto del falso Antonio Cuesta Gutiérrez, que presuntamente ingresó, 239.166.666 pesetas en el Banco del Progreso, Fernández Tendero declaró que "un día le llamó Garro" y le dijo que tenía dos personas "con dinero A" y que deseaban "hacer unas inversiones en el banco dándole los datos por teléfono relativos a los nombres y números de carnés de identidad".

Preguntado sobre quién llevaba el dinero al Banco de Progreso, dijo que podía ser el "chófer o alguna persona cercana al señor Garro". Al vencimiento de las inversiones -letras del Tesoro-, ¿qué pasaba? Respuesta de Fernández: "Como requiero al sr. Garro para que me aporte los DNI de las personas [Antonio Cuesta Gutiérrez y Mariano González Alvarez].y no lo hace, me dice que tener que cancelar la operación. El señor Garro me comunica que lo invierta en pagarés del Tesoro a nombre de Los Robles., Pero el señor Garro nunca rne manifestó si ese dinero era suyo o no".- "¿Quién da las órdenes para emitir cheques con ese dinero?". Respuesta: "El señor Garro".

Un capítulo de la declaración de ayer apuntado, pero sin profundizar, se refiere a una sociedad de Garro llamada Inversiones Lucenses, en la que Fernández entró a formar parte con una, sociedad suya. "Ésta era una sociedad del señor Garro y en un momento de terminado me dijo que no le interesaba aparecer en la misma, por lo que mi sociedad patrimonial Amaravillo adquirió todas las acciones de la misma", explicó Fernández. Fue Inversiones Lucenses la sociedad que adquirió la parcela y un chalé en Ibiza. Algunos cheques procedentes de la bolsa del Banco de Progreso fueron, enviados al intermediario de la venta del chalé, Jacques Portrat. Sobre esto, Fernández dijo "es probable". Javier Sáenz de Pipaón, letrado. de Garro, no hizo a una sola pregunta Fernández Tendero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 06 de noviembre de 1995.

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