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ELECCIONES CATALANAS

Comienza la campaña del 'todos contra Pujol'

Con la tradicional pegada de carteles de los cabezas de lista de las cinco organizaciones que aspiran a conquistar los 135 escaños del Parlamento de Cataluña comenzó anoche una campaña electoral en la que se sabe por adelantado quién será el vencedor: Jordi Pujol, el actual presidente autonómico y líder de Convergència i Unió (CiU). La incógnita se centra en conocer si el dirigente nacionalista será capaz de volver a sobrepasar el listón de los 67 escaños y revalidar la mayoría absoluta por cuarta vez o todos los demás grupos juntos logran tener más diputados que Convergència i Unió.

Será una campaña compleja porque con la pugna meramente autonómica se mezcla el carácter de elecciones primarias que algunas formaciones quieren darle, especialmente el Partido Popular (PP), que está dispuesto a poner toda la carne en el asador: su líder, José María Aznar, pasará en Cataluña seis días y toda la cúpula popular peinará literalmente el territorio catalán durante los 15 días de campaña.Para los populares se trata de plantear un duelo Aznar-Pujol con un doble objetivo: retener el máximo de electorado conservador (más de 600.000 votos en 1993) para superar ampliamente los 157.000 sufragios obtenidos en las autonómicas de hace cuatro años y consolidar así la alternativa popular de cara a las elecciones generales, previstas para marzo.

El discurso escogido por el candidato Aleix Vidal-Quadras para lograr ese propósito ha sido el de olvidar el giro catalanista proclamado por los populares durante el verano para subrayar sus posiciones españolistas. Ello es coherente con el objetivo de lograr que electores conservadores de origen no catalán que no han votado en anteriores comicios autonómicos lo hagan ahora, aunque parece entrar en, contradicción con el propósito de restarle a CiU voto centrista, que esperan arrastrar con la presencia constante de Aznar en Cataluña.

Combatir la abstención

La abstención es la gran obsesión de las fuerzas de izquierda. Hace cuatro años se quedó en casa el 45% del electorado, un porcentaje que situó Cataluña entre las comunidades más abstencionistas en unas autonómicas. Este año, con un censo de 5.079.097 electores, puede considerarse que una buena participación sería superar los tres millones de votantes, una cifra jamás alcanzada en unas elecciones catalanas.El gran perjudicado por la abstención es el Partit dels Socialistes (PSC), al que dejan de votar en las autonómicas medio millón de sus electores habituales. Si a este hecho, corroborado una y otra vez por la historia, se suma la circunstancia de que los socialistas están a la baja, se comprende que los dirigentes de la campaña del PSC se hayan planteado incluso un puerta a puerta en determinadas poblaciones del cinturón barcelonés para arrancar hasta el último voto. Su lema de campaña, "Hagamos que gane la izquierda", trata de españolizar la campaña y situarla también como unas primarias, en parte para compensar el perfil marcadamente catalanista de su candidato, Joaquim Nadal, con poco atractivo entre los abstencionistas.

Iniciativa per Catalunya-Els Verds (IC-EV), los socios catalanes de IU, han planteado también una campaña dirigida a levantar votos de la abstención en el cinturón barcelonés, pero no sólo dirigida al abstencionista tradicional, sino también a los jóvenes que pasan de acudir a las urnas. Su lema "Ahora te toca a ti" denota ese objetivo para un grupo que está en alza y, según los resultados de los sondeos, compite por el tercer lugar (tras CiU y el PSC) con los populares y los independentistas de Esquerra Republicana (ERC).

Angel Colom, el candidato republicano, se ha planteado una campaña maratoniana en la que recorrerá todas y cada una de las 41 comarcas catalanas. Aunque en estas elecciones admite que no va a poder dar un gran salto como en 1992 -fue entonces el candidato sorpresa- sí pretende seguir creciendo y consolidarse como tercera fuerza arrancando votos al PSC, especialmente en las pequeñas poblaciones, y sumando sufragios de los jóvenes con su lema "Fuerza hacia la independencia". Anoche, Colom propuso que se convoque un referéndum como el del Quebec. "Así veremos cuántos catalanes quieren la independencia".

CiU, sin concesiones

Frente a todos ellos, CiU pretende mantener el 46% de votos que le vienen dando la mayoría absoluta desde 1984. No afectada por el problema de la abstención de los que consideran que las autonómicas no van con ellos, CiU ha planteado una campaña destinada a amarrar hasta el último de sus votantes, pero sin hacer concesiones a los adversarios. CiU pretende que, quede claro que Pujol es el único candidato que puede ganar, exaltando su figura con comparaciones con líderes extranjeros y minimizando a los adversarios. Así, Pujol se ha negado a cualquier cara a cara con el contrincante mejor situado, el socialista Nadal, y sólo ha aceptado un debate, hoy, con todos los candidatos. Su lema, "Llevemos Cataluña más lejos" pone en evidencia que, en cierta medida, Pujol aborda estas elecciones como un plebiscito.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de noviembre de 1995

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