Lole y Manuel recrea en directo sus temas básicos

La pareja flamenca presenta su nuevo álbum 'Una voz y una guitarra'

Acaban de publicar un doble compacto titulado Una voz y una guitarra, en el que por primera vez la grabación se hizo en directo, el pasado mes de junio, en el teatro Monumental de Madrid. Viejos temas que jalonaron de éxitos su carrera a lo largo de varios años. "Ha quedado el sonido tan bonito; parece que estamos allí, lo escuchas y empiezas a trasladarte al teatro, ¿sabes?, como si estuvieras viviéndolo".

Así, con tan buenas vibraciones anímicas, encaran Lole y Manuel esta experiencia artística inédita para ellos. Insisten en algo que comenzaron a practicar cuando iniciaron su andadura juntos, hace ya más de veinte años: la base es el mensaje, son los textos. "Yo creo siempre la música a partir de la letra, no sé hacerlo de otra manera", puntualiza él. Y Lole, que tiene un indudable talento para la composición de frases cargadas de lirismo, dice: "Es como una secuencia: primero, la palabra; después, la luz, y después, la vida".En esta etapa de su vida es difícil hablar con Lole sin que la cuestión religiosa ocupe un primer plano de interés. Ella explica que más que un tema de religión es un tema de relación: "Como yo sé que mi Dios está vivo, pues hablo con él".

¿Pero por qué lleva siempre estas vivencias tan íntimas al escenario? ¿Por qué comunicarlas al público? ¿Se siente acaso obligada a ello o es afán de proselitismo? Lole se apresura a negar cualquier tipo de obligación en este terreno. "Es que dice el Señor en su palabra: 'Dad de gracia lo que de gracia habéis recibido'. Entonces, de la bondad que hay en mi corazón había la boca. Como estoy tan agradecida, como ha hecho tanto por mí, ¿cómo aquel día en el Monumental me iba a callar, si había una presencia, y una ternura, y una delicadeza, y una cosa que es sobrenatural? ¿Cómo me voy a callar yo eso?".

Oyendo a Lole, uno llega a la conclusión de que ella está convencida de que este nuevo disco lo grabó en estado de gracia. Es una mujer que habla con extraordinaria facilidad, que conoce muy bien la doctrina y que recurre con frecuencia a la memoria de las palabras bíblicas. No sé si trata de convencer, pero transmite una plena convicción en sí misma y en su fe actual.

Pareja convicción a la que Manuel expresa acerca de la renovación que él trata de llevar a su música y que piensa es necesario trasladar a la expresión flamenca de nuestro tiempo. "No he llegado absolutamente ni a la milésima parte de lo que a mí me gustaría, porque cada vez que aprendes, algo te das cuenta de lo muchísimo que te falta todavía". Entonces, ¿hasta dónde puede llegar el flamenco? "El flamenco puede ser sinfónico, si tú quieres. Lo que hay es que tratarlo con mucha humildad, con mucho respeto y con mucho cuidado. Se pueden hacer maravillas, maravillas. Y no importa el nombre del instrumento; la forma de llegar el instrumento a ese sitio que se llama flamenco, eso sí".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0030, 30 de octubre de 1995.