El escepticismo reina entre los jóvenes escritores reunidos en Alcalá
Los participantes en el III Congreso de Jóvenes Escritores -buena parte de ellos de países latinoamericanos-, que concluye hoy en Alcalá de Henares, (Madrid), recibieron un jarro de realidad el mismo día de la inauguración. Fernando Savater les recomendó que no aspirasen a vivir de la literatura, porque era casi imposible y una manera de prostituir su arte. En eso parece haber consenso: son pocos los que aspiran a que la pluma, al menos la creativa, les dé de comer.Nelson Simón, cubano de 29 años, cree que los escritores tienen la responsabilidad de dar una visión de la sociedad en la que viven. Care Santos, presidenta de la asociación que organiza el congreso, asegura que el principal problema de un escritor que empieza es "parir algo digno, capaz de interesar a alguien", y que sólo después viene lo de "intentar colocarlo, ver editores y saber hacer de relaciones públicas". María de los Ángeles Alfaya, gallega de 31 años, lo ve claro: "Sólo hay un camino, ganar concursos y conseguir ser un poco conocido; si no, nadie se interesará por ti. Las editoriales buscan principalmente la rentabilidad".


























































