El policía vinculado a los GAL navarros declara ante el juez por un atentado
El inspector jefe Leoncio Castro López, de 44 años, compareció ayer en el Juzgado de Instrucción número 1 de Pamplona para declarar como imputado en un sumario reabierto para aclarar el intento de asesinato de Manuela Arza, una de las propietarias del restaurante Hartza. Ésta resultó herida grave de un disparo el 9 de diciembre de 1984 en una acción que se atribuye a los GAL.El juez Juan Manuel Fernández citó a Castro a las dos de la tarde de ayer y éste tomó un avión y acudió a las seis en el juzgado acompañado de un abogado de oficio. El magistrado tomó declaración durante dos horas al policía, que actualmente trabaja en la empresa de seguridad privada Sevite.
Leo Castro, que estuvo destinado en la Brigada de Información de Pamplona a mediados de los años 80, negó tener relación con el atentado sufrido por la copropietaria de Hartza, un afamado restaurante al que suele acudir el Rey en sus visitas a Pamplona.
El policía en excedencia tuvo estrechas relaciones con Luis Roldán, cuando era delegado del Gobierno, en Navarra, y con Gabriel Urralburu. Castro, según El Mundo, ha sido acusado por antiguos compañeros de ser el jefe del comando de los GAL en Navarra.


























































