Cartas al director
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Tarea urgente

La izquierda tiene una tarea urgente. Ahora que parece que se acaba la larga impunidad de los dirigentes y cargos públicos del partido que ha gobernado durante la última década, ahora que el listado de atrocidades perpetradas -"sabidas desde siempre"- lo vocean los cómplices-la derecha y algunos ex socialistas- que las silenciaron hasta ahora, la izquierda tiene una tarea. No, desde fuego, la de sumarse al coro farisaico como, parece 9n parte dispuesta. Ni querer cosechar grano podrido con el inútil y soberbio "ya os lo dijimos". Ni encerrarse en imaginarías numancias del esencialismo.

Los que dijimos no a la OTAN, los que protestamos por la reconversión industrial, los que nos sumamos a las manifestaciones a favor de los insumisos y por el cierre de las centrales nucleares, los que firmamos contra la ley Corcuera e hicimos huelga el 14-D, los que pedimos el 0,7% para los países en desarrollo y no comulgamos con ruedas de molino, los que no votamos al PSOE, tenemos una tarea urgente.

Antes de que lleguen los que dejen por buenos a los de ahora -que ojalá no lleguen y, si llegan, no ocurra tal cosa- tenemos que hacer el listado contrario. Recapitular los progresos las conquistas, los avances. Tomar buena nota de lo que se legisló con sentido democrático, de los espacios de libertad y participaclión ganados, de las cotas de igualdad y de bienestar logradas. Tenemos que anotar todas y cada una de las acciones positivas de las administraciones socialistas. para evitar retrocesos, para impedir que el bulldozer supuestamente regeneracionista tumbe, al tiempo que al Gobierno y al partido que lo sustentó, las mejoras que las gentes de este país nos hemos ganado a lo largo de una década y media, querámoslo o no, fundamentales.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 08 de octubre de 1995.

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