Topónimos
He estudiado, y estudio, idiomas desde muy joven hasta casi septuagenario. Empecé con el francés a los 12 años, seguí con el alemán a los 14, con el italiano a los 23, con el inglés a los 34 y con el catalán a los 56, por supuesto con el español como base, al ser este último mi lengua primera y única hasta mi traslado (desterrado por Franco) a Barcelona en noviembre de 1939. Soy bilingüe en las hablas de Verdaguer y de Cervantes y me manejo bastante bien con las otras citadas porque es algo que me gusta y para lo que tengo cierta facilidad.Pues bien, con los nombres, adjetivos, pronombres, verbos, adverbios, etcétera, de cada idioma he estudiado y aprendido los topónimos propios, respectivo...
s; tanto con los coincidentes con la grafía española (Berlín, París, Roma, Italia, Portugal,Lisboa, ...) como con los no coincidentes (Porto-Oporto, Stoccarda-Stuttgart, Aixla-Chapelle, Aachen, Aquisgrán, Aquisgrania, Aquisgrà, Zaragoza-Saragossa-Saragozza, Córdoba, Còrdova, Cordoue... Incluso con el latín aprendí Cesaraugusta-Zaragoza, Onuba-Huelva, Lutecia-París, Bilbilis-Calatayud, Cartago Nova-Cartagena, Complutum-Alcalá de Henares....
El año 1992 la política actuó contra la cultura y "catalanizó" Gerona y Lérida en Lleida y Girona; ahora quieren galleguizar La Coruña y Orense en A Coruña y Ourense. En el primer caso, sin contar con la Real Academia Española y sin establecer si el gentilicio había de ser "lleidetano" o se habían de mantener leridano e ilerdense; y "gironino", "gironés" o gerundense en el segundo. ¿Hará lo mismo el Parlamento gallego?
Yo, en estas maquiavélicas operaciones, no veo más que un ¡Viva Cartagena! buscavotos y una venganza por la persecución de que hizo objeto el franquismo al catalán y al gallego, también al euskera. Sin tener en cuenta el idioma, sujeto pasivo, y que los que dictaron aquellas leyes prohibitivas y ominosas ya no viven, y que son otros quienes pagan las consecuencias.
Cuando toco estos temas me gusta sacar a relucir el caso de la localidad holandesa de Leeuwarden, cuyos habitantes se sienten orgullosos de que su ciudad figure en el Libro Guiness de los récords por ser la que más topónimos posee, exactamente 225 versiones. ¡Curioso! ¿Verdad?
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