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INTERVENCIÓN ALIADA EN LOS BALCANES

La OTAN dice que el objetivo final de los bombardeos es levantar el cerco de Sarajevo

Nápoles / Bruselas

No estamos dispuestos a poner fin a la operación; tenemos aún mucho que hacer", aseguró ayer, en la base de Nápoles, el almirante estadounidense Leighton Smith, jefe del comando Sur de la Alianza Atlántica y responsable de la Operación Fuerza Deliberada. "Dependerá principalmente de los serbios de Bosnia determinar cuándo debe fínalizar la operación", añadió. En Bruselas, un alto cargo de la OTAN desveló cuál es el objetivo último: "El sitio de Sarajevo debe ser levantado... La operación no terminará hasta que se logre". Por la tarde, los aviones de la OTAN iniciaron un nuevo ataque.

"No se trata de aflojar el nudo de la soga [el sitio sobre la ciudad de Sarajevo], sino de quitar la soga", explicó el alto cargo de la OTAN. El presidente de Francia, Jacques Chirac, es de la misma opinión. Considera que el segundo objetivo a alcanzar es la liberación de la capital bosnia. "El libre acceso a la ciudad debiera ser posible, no sólo por la ruta del monte Igman [sur de Sarajevo], sino también a través dé la reapertura controlada de la carretera que permite el acceso normal a la capital desde Kiseljac. La realización de esos objetivos contribuirá a dar credibilidad al nuevo impulso de la negociación por la paz"."Estamos de nuevo en la partida", exclamó un diplomático occidental en Bruselas. "Esto [los ataques de la OTAN] vuelve a dar credibilidad a una política de disuasión".

"Las llamadas zonas seguras como Gorazde, Tuzla o Sarajevo harán ahora honor a su nombre, y serán seguras", dijo el alto cargo de la OTAN. Pese a esta determinación, los serbios se aprovecharon ayer de la concentración de esfuerzos en estas zonas para volver a bombardear Bihac, en Bosnia noroccidental.

Por la tarde, los aviones de la OTAN reanudaron los bombardeos sobre objetivos serbios. Durante gran parte del día se habían limitado a sobrevolar los cielos de Sarajevo, pero sin soltar sus bombas. El mal tiempo, con visibilidad escasa, y el tamaño diminuto de algunos objetivos -"tan pequeños como una cabina de teléfono", explicó un militar- ha impedido que el éxito sea total y completo. No obstante, el almirante Simth se mostró muy satisfecho. "En general, creo que hemos tenido mucho éxito en la consecución de nuestros objetivos". En los seis ataques desarrollados durante la madrugada y el día del 30 de agosto se realizaron más de 300 salidas, logrando 90 impactos y destruyendo 23 blancos de carácter militar.

Armas pesadas en Sarajevo

Entre los futuros objetivos se hallan las armas pesadas serbias alrededor de Sarajevo, a las que la ONU ordenó el miércoles retirarse a un radio de 20 kilómetros del centro de la ciudad (como se estableció en el ultimátum de febrero de 1994). Si los serbios de Bosnia no las retiran en un plazo breve, estas armas serán destruidas, asegura la fuente de la OTAN. El general serbobosnio Ratko MIadic rechazó la orden de la ONU y aseguró que sus armas no se moverán de su sitio. Sin embargo, en la Alianza se da por seguro que muchas de estas armas ya se encuentran a cubierto.A pesar de que los primeros ataques de la OTAN en la madrugada del 30 estuvieron destinados fundamentalmente a quebrar las defensas antiaéreas serbias, a cegar la capacidad de reacción para incrementar la seguridad de los sucesivos ataques, las tropas serbobosnias conservan aún un número no determinado de misiles tierra-aire móviles. En las últimas horas han disparado al menos 24 de estos misiles. Uno de ellos fue, probablemente, el responsable, de la pérdida del avión francés Mirage 2000, que fue derribado en la tarde del Miércoles cerca de Pale.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de septiembre de 1995

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