Paramilitares colombianos se atribuyen la matanza en una discoteca
El grupo paramilitar Comando de Alternativa Popular se atribuyó ayer lunes la matanza de 18 personas ocurrida la noche del sábado en una discoteca de Chigorodó, zona bananera de Urabá, en el litoral Caribe colombiano. Mientras las autoridades ofrecían 100 millones de pesos (unos 150 millones de pesetas) de recompensa para quien dé pistas sobre, los autores del crimen, el Sindicato de Trabajadores Agrícolas (Sintagro), convocó una huelga en protesta por la nueva ola de violencia que se cobró la vida de dos de sus miembros.En un panfleto que circula en las plantaciones de plátanos y en los centros urbanos de Urabá, se asevera que el atentado fue cometida por un grupo de justicia privada, integrado por ex miembros de frentes insurgentes que actúan en la zona. El comunicado advierte que "por cada incursión violenta de la guerrilla, los comandos populares responderán... Así que no camuflen a sus guerrilleros" [entre la población civil]. La alerta estaría encaminada a sustentar que el crimen de Chigorodó, en el que murieron 15 hombres y 3 mujeres, sería una venganza por otra matanza que tuvo lugar el mismo sábado en el municipio de Apartadó, en el que murieron tres militares.


























































