Planos distintos
Dos planos distintos en el televisor. En el más cercano al espectador, una joven esgrime con aparente seguridad este argumento: "El aborto es un problema de mujeres, ¿sabes? Si fuera un problema de hombres ya estaría solucionado". Otra mujer también opina, una madre de familia que viene a decir: "Yo lo que quiero es que mi hijo decida libremente lo que yo quiero para él".Detrás de la cámara, Lulú Martorell asiente o se indigna, según el caso, pero siempre intenta adaptarse al ritmo de la entrevista que impone cada una de las mujeres. "Hay que crear un clima de conversación para que se dejen llevar y no se sientan forzadas", dice.
En el segundo plano, en un fondo que parece un cuadro dotado de un leve movimiento, un par de chavales juegan una partida de ajedrez dificilísima, digna de los dos niños prodigio que encarnan. "Esa ficción que aparece como fondo es un mensaje, una pincelada más o algo que yo he vivido con relación a ese tema".
Ese mensaje que aparece detrás de las mujeres se incorpora gracias a la técnica del croma-key. Para que no se confundan, uno de los planos irá en color y el otro en blanco y negro.


























































