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GUERRA EN LOS BALCANES

Mladic se rebela contra Karadzic

El jefe militar de los serbios de Bosnia, general Ratko Mladic, rechazó ayer su destitución y calificó de Regal la decisión del presidente Radovan Karadzic de asumir personalmente el mando supremo del Ejército. El gesto coloca a Karadzic en una delicadísima posición y parece confirmar, a juicio de los analistas, que la guerra en la región hermana, de Krajina ha provocado una lucha intestina por el poder entre las autoridades militares y civiles dentro de la autoproclamada República Serbia de Bosnia.

"Seguiré en el puesto de comandante en jefe del Ejército mientras los combatientes y el pueblo me apoyen", manifestó el general MIadic, de 51 años. El militar calificó su destitución como "un gesto deliberado que pretende provocar un cisma" en la población serbia.Las manifestaciones de Mladic desautorizan abiertamente la medida que Karadzic anunció el viernes por la noche a través de un comunicado oficial, en que declaraba que asumía el mando supremo del Ejército serbobosnio y relegaba al jefe militar a una oscura función de "consejero especial" con la tarea de coordinar las fuerzas militares serbias de Bosnia y Kirajina.

El general MIadic calificó ayer esa función como "un trabajo inexistente" y subrayó que había sido destituido de forma ilegal. La disputa entre ambos dominará la sesión que el Parlamento serbobosnio tiene previsto celebrar hoy en Pale, la capital del territorio rebelde, Uno y otro podrían jugarse ante los legisladores su supervivencia política.

Karadzic afirmó el viernes que su decisión obedecía a la necesidad de establecer "un mando' enérgico" y que "el comandante supremo ( ... ) no puede eludir [ahora] su responsabilidad".

Antes de conocerse el rechazo de MIadic, los analistas se hacían cábalas sobre el significado del anuncio de Karadzic, objeto de diversas interpretaciones. No obstante, pocos creían que fuese el resultado de un acuerdo entre los dos hombres más poderosos de la república secesionista bosnia.

Para algunos, el líder serbobosnio ha decidido adoptar una posición más Agresiva que hasta ahora tras la escalada del conflicto en Krajina. De hecho, declaró el viernes por la noche que los serbios de Bosnia acudirán en ayuda de sus hermanos krajineses para frenar el avance de las tropas croatas sobre esa región, que se extiende en forma de arco entre el norte y oeste de Bosnia. Anoche lo volvió a recalcar al ordenar a sus tropas defender la Krajina "por todos los medios". Karadzic calificó la pasividad de Belgrado como "un acto vergonzoso sin parangón en la historia serbia".

El líder serbobosnio explicaba el viernes que, para auxiliar a los kirajineses, había decidido coordinar la defensa de los Ejércitos serbios de Bosnia y Krajina y a tal efecto nombraba al hasta ahora jefe de las fuerzas serbobosnias, Ratko MIadic, como "consejero especial" para coordinar la función de la defensa de ambos territorios.

Se trata de un viejo proyecto que ya Karadzic puso teóricamente en práctica el pasado invierno con la creación de un consejo de defensa conjunto, pero que tuvo poco éxito al no poder impedir la captura por parte croata del enclave krajinés de Eslavonia occidental.

Una segunda lectura del golpe de Karadzic, en la que coincidían ayer la mayoría de los analistas antes de conocerse el rechazó de MIadic, es que se habría desatado una lucha intestina entre las autoridades civiles y militares serbobosnias.

Por un lado estaba Karadzic, viendo cómo caían en saco roto sus llamamientos para que Serbia se sumara a las medidas de auxilio a los krajineses. Por el otro estaba MIadic, más calculador y pragmático, alineado, al parecer, con la postura del presidente serbio, Slodoban Milosevic, de no intervenir en la Krajina y permitir que Croacia recuperara ese territorio, con excepción de Eslavonia oriental.

Fuentes diplomáticas hacían ayer hincapié en ese punto e indicaban que existe tal vez ya un acuerdo en tal sentido entre Milosevic y su homólogo croata, Franjo Tudjman. Para Belgrado, Eslavonia oriental, limítrofe con la República Federal Yugoslava (Serbia y Montenegro), es un enclave estratégico por su riqueza petrolífera y por estar prácticamente integrado económicamente en Serbia, que contribuyó a su conquista en 1991.

Milosevic se hace el sordo

El presidente serbio, Slobodan Milosevic, desoyó la llamada desesperada de los serbios de Krajina para que acudiera en su auxilio, aun cuando ha condenado "la agresión croata" y ha pedido a la ONU que, también lo haga. Ayer quedaron lejos los buenos tiempos de 1991, cuando la aviación yugoslava apoyó la conquista de esta zona. Milan Martic, presidente de la República Serbia de Krajina (RSK), exigió a la República Federal de Yugoslavia (Serbia y Montenegro) "la protección de la población y del territorio de la RSK". Milan Babic, primer ministro, aseguró que Belgirado "tenía el deber moral y material de involucrarse". Pero Milosevic se ha limitado a reprobar el ataque; volver a insistir en una "solución negociada" al conflicto de los Balcanes; devolver la patata caliente a la comunidad internacional. "que tiene la obligación de impedir la escalada del conflicto, y ofrecer "ayuda humanitaria" a los serbios de la RSK.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de agosto de 1995

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