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Los GAL preparaban un atentado en Francia tras el secuestro de Marey

La cronología conocida de las actividades de los GAL tiene desde ayer un nuevo dato terrorífico. Según consta en las actuaciones del sumario del caso GAL cuyo secreto fue levantado ayer por el juez Baltasar Garzón, el 5 de diciembre de 1983, un día después del secuestro de Segundo Marey, un mercenario francés recibió en Bilbao una bomba para que la hiciera estallar en un establecimiento público en el sur de Francia frecuentado por etarras. El artefacto no llegó a ser utilizado para el atentado proyectado.

La confesión fue aportada al juez, en sus últimas comparecencias, por los procesados Francisco Álvarez, ex jefe del Mando único de la Lucha Antiterrorista, y Julián Sancristóbal, ex director de la Seguridad del Estado y actualmente en prisión.Las declaraciones de ambos coinciden en que la entrega de la bomba la hizo el propio Álvarez, entonces jefe superior de Policía de Bilbao, en el hotel Ercilla de Bilbao. Álvarez entregó una bolsa con un artefacto explosivo en su interior al mercenario francés Jean Pierre Echellier. La intención, según el testimonio de Álvarez y de Sancristóbal, era hacer estallar la bomba en un establecimiento público del sur de Francia para "causar zozobra" entre los etarras que allí se refugiaban.

Sancristóbal confirmó todos estos extremos y añadió que la víspera de la entrega de la bomba, el 4 de diciembre de 1983 -el mismo día en que los GAL secuestraban por error a Segundo Marey-, fue informado de la operación, a la que él dio el visto bueno sin necesidad, indicó, de pedir autorización a sus superiores. Según su criterio, tal consulta era innecesaria porque el atentado estaba en la línea de la estrategia establecida por los organizadores de los GAL.

Sancristóbal declaró también que el actual director de la Guardia Civil, Ferran Cardenal, y el líder de los socialistas vascos, Ramón Jáuregui, cobraron sobresueldos cuando eran gobernador civil de Barcelona y delegado del Gobierno en el País Vasco, respectivamente.

El ex director de la Seguridad del Estado aseguró al juez, y así figura en las diligencias del sumario ahora conocidas, que su antecesor en el cargo, Rafael Vera (1982-1984), había establecido un reparto de fondos reservados entre altos cargos, y que él continuó con ese sistema cuando le sucedió en el puesto. Rafael Vera es uno de los 16 procesados por Baltasar Garzón en el caso GAL.

"Ni una peseta"

Ferran Cardenal negó ayer mismo que hubiera cobrado "ni una sola peseta". Fuentes oficiales de la Guardia Civil añadieron que el director del instituto armado tiene intención de emprender acciones legales contra Sancristóbal.Según Sancristóbal, en su etapa como director de la Seguridad del Estado, los gobernadores civiles de Navarra, Lui s Roldán -más tarde nombrado director de la Guardia Civil-; de Álava, Jesús García Villoslada; de Guipúzcoa, Julen Elgorriaga, y de Vizcaya, Iñaki López (yerno de Nicolás Redondo), cobraron sobresueldos de siete millones de pesetas anuales procedentes de los fondos reservados. El mismo dinero recibían los gobernadores civiles de Madrid, José María Rodríguez Colorado, y de Barcelona, Ferran Cardenal.

Sancristóbal además aseguró que el entonces delegado del Gobierno en el País Vasco, Ramón Jáuregui, también percibió diversas cantidades de dinero de los fondos reservados, aunque no especificó la cuantía. "¡Nunca. Nunca. Jamás! En mis doce años largos de servicio público jamás me he llevado una peseta por encima de mi salario oficial", replicó ayer Jáuregui desde Bilbao.

Fuentes próximas a Rafael Vera, ex número dos de Interior, reconocieron, por su parte, que éste ordenó el reparto de ese dinero, aunque matizaron, Con indignación por las palabras de Sancristóbal, que "Iógicamente, era para ser usado en fines propios de la seguridad del Estado", y no para que los gobernadores se los embolsaran. Las mismas fuentes puntualizaron que los gobiernos civiles mencionados por Sancristóbal recibían regularmente cada mes dinero de los fondos reservados, y que los restantes gobernadores de España también los recibían cuando lo solicitaban.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de julio de 1995

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