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Pujol quiere aplazar la decisión de las elecciones hasta que González desbloquee el atasco legislativo

Felipe González y Jordi Pujol intentaron ayer desbloquear el diálogo y pactaron un escalonamiento de posibles acuerdos hasta fin de año en una reunión de dos horas y media en La Moncloa. Pujol ofreció a González su apoyo en la etapa de presidencia europea, entre el 1 de julio y el 31 de diciembre, siempre que se vayan cumpliendo los puntos de la agenda, que relaciona la aprobación de varias leyes pendientes, un acuerdo presupuestario y un calendario electoral. Ambos acordaron volver a hablar tras la intervención de González el jueves en el Congreso sobre la investigación de las escuchas ilegales. Pujol no pidió expresamente a González un cambio de Gobierno, pero planteó la necesidad de una respuesta política a los escándalos.

La reunión de ayer permitirá a Pujol, si sus demandas ante el Ejecutivo dan fruto, presentarse ante su partido (Convergència Democrática) y sus socios de Unió Democrática, la formación liderada por Josep Antoni Duran Lleida, con un bagaje de compromisos con los que podría ir apagando las, voces que sólo ven inconvenientes en la colaboración con los socialistas y propugnan la ruptura definitiva.No obstante, Pujol no dirá la última palabra hasta pasado el, 17 de julio, después de que la dirección de su coalición haga una evaluación en el terreno económico, presupuestario y autonómico.

González y Pujol realizaron ayer auténticas filigranas para evitar a la prensa y eludir cualquier comparecencia pública, lo que consiguieron a la perfección. Hasta bien entrada la noche, el hermetismo fue total. Ambos líderes quisieron mantener su entrevista con tal discreción que González ni siquiera se lo comunicó a los ministros de Justicia e Interior, Juan Alberto Belloch, y de Defensa, Julián García Vargas, con los que despachó después de la audiencia real con motivo de la festividad de san Juan, onomástica del Rey, y momentos antes de entrevistarse con Pujol, con quien almorzó.

González atendió la demanda de Pujol de desbloquear la desesperante demora para los nacionalistas de algunas leyes estratégicas como las del Cable, de Comercio, de Seguros Privados, del Impuesto de Sociedades, de Costas, de Colegios Profesionales y Tributaria. Se dejaron de lado leyes muy conflictivas, como la de Organización de la Administración General del Estado (LOFAGE) y la de la ampliación de la despenalización del aborto.

Este pacto programático se vincula a la negociación de los Presupuestos, con lo que se descartan las elecciones generales anticipadas en otoño, lo que contraviene las pretensiones de Duran Lleida.

Según las fuentes consultadas, la reunión transcurrió en un clima cordial y consiguió el objetivo de despejar el horizonte político hasta fin de año. Lo que quedó pendiente fue la posible remodelación de Gobierno. Pujol, en un gesto cortés con González, ni siquiera preguntó por las intenciones del presidente del Gobierno.

En todo casa, el líder nacionalista está ya convencido de que, aunque continúe la colaboración, las cosas no pueden ser como antes. El escándalo de las escuchas, al que dedicaron una parte de la reunión, ha alterado la situación política, aunque Pujol, revalidara ayer su colaboración al Gobierno.Asuntos pendientes

González tenía sobre la mesa los asuntos autonómicos y legislativos pendientes, a sabiendas de que Pujol los iba a plantear. El día anterior, en la reunión del Consejo, los ministros le hicieron un análisis pormenorizado de los escollos y puntos de desencuentro.

González y Pujol coinciden en la conveniencia de que el presidente del Gobierno no convoque elecciones durante la presidencia europea, pese a la casi segura amenaza de nuevos escándalos, entre ellos la circulación incontrolada de grabaciones ilegales.

Ambos expresaron su preocupación por la actitud del PP ante el escándalo de las escuchas, que, a juicio de ambos líderes, sólo lo ha utilizado para erosionar más al Gobierno sin reflexionar en las consecuencias que sobre el sistema de defensa ha tenido la actuación del coronel Juan Alberto Perote, encarcelado por presunta revelación de secreto.

No obstante, las fuentes consultadas insisten en que Pujol manifestó a González que éste es el escándalo más grave de los últimos años y que, por tanto, tienen que derivarse respuestas políticas. Los dos políticos trabajaron sobre un triple apartado de negociaciones paralelas al periodo de la presidencia europea: la presupuestaria, la legislativa y la autonómica. El paréntesis electoral del mes de mayo ha retardado las negociaciones y ha contribuido, a aumentar aún más el malestar nacionalista, ya afectado por su mal resultado electoral. La negociación también se había complicado porque los nacionalistas las mantienen simultáneamente en varios frentes. Por ello, González aprovechó el Consejo de Ministros del viernes para hacer una puesta en común.

Pese al condicionamiento de los Presupuestos al acuerdo legislativo alcanzado ayer, ya han comenzado los primeros contactos entre el ministro de Economía, Pedro Solbes, y el consejero de Economía de la Generalitat, Maciá Alavedra.

Fuentes nacionalistas consultadas por Europa Press señalaron que González ha tomado nota de lo que le ha comunicado, Pujol y ahora es el jefe del Gobierno quien debe decidir.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de junio de 1995

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