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FINAL DE LA COPA DEL REY

Un diluvio aplaza el título

Deportivo y Valencia,que iban empatados, jugarán el martes los 10 minutos que faltan de partido

Una espectacular tromba de agua sobre el campo del Santiago Bernabéu, acompañada en algún momento por un fuerte granizo, obligó ayer a suspender la final de la Copa del Rey a falta de 10 minutos y medio para el final de su tiempo reglamentario. El partido se reanudará el próximo martes en el mismo escenario a partir de las 20.30 horas.El Deportivo y el Valencia iban empatados a uno cuando el encuentro se interrumpió. Manjarín había adelantado al Deportivo en el minuto 35, y Mijatovic empató en el 70. Es la primera vez en la historia de la Copa del Rey, que alcanzaba su 93ª edición, que una final debe ser suspendida por las condiciones meteorológicas.La lluvia empezó a caer con fuerza nada más comenzar la segunda parte del encuentro. Llegó a convertirse en un auténtico diluvio que inundó el césped del Bernabéu en pocos minutos. El césped se transformó rápidamente en un completo y extenso, charco que abarcaba casi todo el terreno de juego. El fútbol desapareció prácticamente debido a la cantidad de agua depositada sobre el terreno de juego. El árbitro, José María García Aranda, dejó continuar el partido, pero a falta de 10 minutos la situación se agravó con una granizada. El colegiado suspendió momentáneamente el encuentro mediante el expeditivo método de echarse a correr hacia el túnel de vestuarios. Sus jueces de línea y los jugadores, calados ya hasta los huesos, le imitaron con rapidez.

La lluvia no sólo inundó el césped del Bernabéu. También anegó el túnel de vestuarios y causó diversos daños en las instalaciones del club madridista. La sala de prensa del estadio se convirtió casi en una improvisada piscina en la que el agua llegaba a los tobillos de jugadores, directivos, periodistas y demás personal.

En el palco presidencial, los directivos de la Federación, Ángel María Villar, y del Deportivo, Augusto César Lendoiro, y del Valencia, Francisco Roig, mantuvieron una reunión de urgencia para tomar una decisión. Inmediatamente anunciaron la suspensión definitiva del encuentro. Los Reyes, que presidían el encuentro, optaron por abandonar el Bernabéu en compañía del ministro de Educación, Gustavo Suárez Pertierra.

Casi al mismo tiempo, el árbitro del encuentro, vestido con un chándal, se disponía a cumplir con lo que le ordena el reglamento: examinar el estado del terreno de juego para dictaminar si era posible que el partido pudiera reanudarse. La decisión tomada en el palco no permitió al árbitro hacer valer su potestad.

El Rey, en la reanudación

La única duda que tenían los presidente era la fecha en que se reanudaría la final. El partido hubiera podido ser reanudado hoy, pero la decisión de aplazar tres días la contienda responde a motivos de seguridad. De haberse jugado hoy cerca de 80.000 hinchas del Valencia y del Deportivo habrían tenido que pasar la noche al raso.

"El reglamento contempla que se juegue lo que falta y, si se requiere, la prórroga", explicó el presidente de la Federación Española de Fútbol, Ángel María Villar. Aunque se disputarán sólo los 10 minutos y medio restantes, el reglamento federativo permite a los equipos presentar la alineación que quieran. De todos modos los jugadores que fueron sustituidos no podrán disputar el tiempo que resta por jugar.

Si el partido continúa empatado después de los 10 minutos que quedan, s e disputara una prórroga, y si persistiera la igualdad, el vencedor de la 93ª edición de la Copa del Rey de fútbol se decidirá con lanzamientos desde el punto de penalti.

Tanto el Deportivo como el Valencia decidieron permanecer en Madrid hasta el próximo martes. Ambos equipos tenían programado regresar en la mañana de hoy a sus respectivas ciudades; el conjunto gallego por vía aérea, mientras la expedición valencianista lo haría en autobús. Los técnicos de ambos equipos estimaron perjudicial regresar hoy a sus ciudades para volver mañana a la capital madrileña.

La hora de la reanudación del encuentro se ha fijado para las 20.30 con el fin de no coincidir con el partido de vuelta de la promoción a Primera División entre el Albacete y el Salamanca que comenzará una hora después y que será televisado en directo. El juego se reanudará con un bote neutral en el lugar de la interrupción. Fuentes federativas señalaron, además, que el Rey Juan Carlos ha anunciado que asistirá al tiempo que resta por jugar del partido para entregar el trofeo al campeón.

Aunque en la final de Copa no hay antecedentes de una suspensión, la meteorología ha obligado a suspender algún encuentro de Liga. El último caso se dio en la temporada 1987-88, durante el partido Barcelona-Atlético de Madrid disputado en el Camp Nou. Los minutos que no se pudieron disputar se jugaron varias semanas después

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de junio de 1995