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Crítica:CANCIÓN
Crítica

Estaba la mar rizada

María del Mar Bonet lleva en su melena, todas las brisas del Mediterráneo, pero ella es serena como un lago. El concierto de La Riviera fue lacustre, sosegado y barroco. Su talante escénico es, a primera vista, distante. Pero sólo a primera vista, porque la Bonet es una apología de la alegría de vivir. Estaba la mar rizada. Si te dejas envolver por su voz y por esas melodías mágicas, la cantante mallorquina te embruja.La noche fue un periplo sensual por el Mare Nostrum. Había aires de habanera, de boleros arrastrados, tonadas ibicencas, jotas de siega, suspiros de mezquita, panderos del Nilo, cánticos sardos, napolitanos, turcos. María del Mar Bonet es pionera de fusiones porque las lleva dentro. Sólo hay un pequeño lunar en su propuesta: se echa de menos una cierta dirección escénica. La sencillez también precisa de coreografía.

Johnnie Music Festival

María del Mar Bonet (voz), Javier Mas (guitarra, archilaúd), Feliu Gasull (guitarra), Dimitri Psonis (santuri y percusión), Jordi Gaspar (contrabajo), Jordi Satorra (percusiones). La Riviera. Madrid, 22 de junio.

Junto con piezas de su repertorio habitual, María del Mar interpretó varias canciones de su reciente disco, Salmaia. Hubo momentos especialmente brillantes, como la bellísima canción A las puertas del olvido, dedicada a Ovidi Montllor; el derroche de humor de Per Hipócrates, o una joya como La música.

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