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Al menos 50 niños fueron violados en una guardería de México

Un matrimonio mexicano acudió con su hija de tres años al pediatra, el pasado 3 de mayo. Se trataba de una visita habitual para detectar sarampiones, varicelas y paperas. La pequeña se mostraba agresiva y se negaba a ir a la escuela. La sorpresa para los progenitores, desagradable e inesperada, llegó de boca del doctor: "Su hija tiene residuos de fluido vaginal. El problema es mucho más grave de lo que parece". Al día siguiente, los padres convocaron una junta en la escuela y descubrieron casos muy parecidos que apuntaban a una misma dirección: Tomás Yates, conserje de la guardería de un instituto politécnico del Distrito Federal, abusó sexualmente de los niños. Por el momento, son 27 niñas y 23 niños los afectados, según el diario Reforma. Pero todo indica que la lista puede ampliarse.Los niños, con edades comprendidas entre los tres y los cinco años, hablaban de Yates como de un amigo que les regalaba dulces. Pero el celador también obsequiaba a los pequeños con depravadas enseñanzas. "Los niños aprendieron a masturbarse porque veían hacerlo a Yates. Pero los exámenes médicos revelan también desgarros anales en algunos de los pequeños alumnos, violaciones y todo tipo de abusos", asegura Gloria Cazorla, directora del Centro de Terapia de la Procuraduría (fiscalía) de la capital mexicana. Todavía faltan por examinar 60 niños que presentan anomalías psicológicas impropias de un menor normal.

Trauma de los padres

No son los únicos. Algunos de los padres de las víctimas también han necesitado atención psicológica tras descubrir los abusos del presunto culpable. Varios intentaron agredir a Yates el 4 de mayo. Sólo la intervención del personal de seguridad del Instituto Politecnico evitó el linchamiento.Aparte de Yates, ya detenido y en prisión tras la actuación del fiscal especial designado para el caso, la directora del Centro de Desarrollo Infantil Margarita Salazar de Erro y ocho empleados en la guardería han sido destituidos. Pero los padres, que se han organizado para averiguar la conducta del conserje, indagan la turbia trayectoria de Yates, ya que éste llevaba trabajando cuatro años en la guardería cuando salió a la luz este escándalo. Luis Álvarez, fiscal especial que instruye el caso, asegura que hayó similitudes con otros hechos parecidos que se produjeron en 1990 y 1993 en otra guardería pública.

Las investigaciones sobre las 34 denuncias realizadas hasta ahora continuarán, intentando evitar nuevos choques emocionales a las víctimas. Luis Álvarez señalaba el martes: "Me negaré a presentar a los pequeños ante el juez penal aunque lo solicite la defensa del acusado. Si lo que pretendemos es una rápida recuperación de los niños, no debemos confrontarlos a las preguntas en un juicio. Además, a una persona de tres años no es posible hacerle este tipo de preguntas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de junio de 1995