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GUERRA EN LOS BALCANES

La OTAN, satisfecha con la actitud rusa

X. V. F. El secretario general de la Alianza Atlántica, el belga Willy Claes, recibió ayer con alborozo el apoyo, aunque reticente, del presidente ruso, Borís Yeltsin, a las represalias aéreas de la OTAN. "Hemos mantenido al Gobierno ruso, a través de su Embajada en Bruselas, permanentemente informado. Creo que la acción de la Alianza no hará peligrar la coalición del Grupo de Contacto", dijo Willy Claes.

La declaración rusa se consideró, en definitiva, una declaración prudente pero importante, habida cuenta del desconcierto occidental sobre los auténticos propósitos de Moscú en todos los terrenos de la política internacional.Francia, por su parte, pidió una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad y del Consejo Atlántico y exigió "la liberación inmediata" de los cascos azules tomados como rehenes por los serbios. Un portavoz del presidente francés, Jacques Chirac, dijo anoche que éste había hablado ayer con el secretario general de la ONU, Butros Butros-Gali, y enviado mensajes a los presidentes de Estados Unidos y Rusia, según Reuter.

Otra fuente oficial francesa informó, por otro lado, que los embajadores de la OTAN se reunirán hoy en Bruselas para examinar la situación. El Grupo de Contacto (Francia, EE UU, Alemania, Reino Unido y Rusia), también tiene previsto reunirse en breve.Mientras, en Bonn, el primer ministro británico, John Major, y su homólogo alemán, el canciller Helmut Kohl, lanzaron un llamamiento conjunto a Yeltsin para que utilice urgentemente su influencia para que los serbios concluyan sus ataques. La petición fue aceptada y el mandatario ruso se comprometió en la conversación telefónica mantenida con ambos, a "hacer todo lo posible para frenar las hostilidades en Bosnia" a condición de que la OTAN no realice más ataques.

Paso adelante

Claes no aclaró cuál será la respuesta si el líder de los serbios de Bosnia, Radovan Karadzic, se venga directamente en los cascos azules. "El paso adelante no lo decido yo", arguyó, refiriéndose a que el mandato político lo ostenta la ONU. Pese a esa falta de precisión, lanzó una advertencia muy dura. El secretario general de la OTAN denunció las violaciones "persistentes y flagrantes" de las zonas de seguridad, "incluidos los bombardeos ciegos", que constituyen "no sólo un amenaza para la viabilidad de la misión de la ONU" en la antigua Yugoslavia, "sino también un desafío a la voluntad y credibilidad de la comunidad internacional".

Willy Claes insistió en que todas las partes respeten las zonas de seguridad y de exclusión (retirando las armas pesadas), cesen el fuego y faciliten la labor humanitaria de los cascos azules. Éstos deberían permanecer la en zona. "Políticamente no estamos a favor de la retirada [de los cacos azules], porque no vemos otra política de contención", aseguró.

"No seré yo quien ponga en peligro la vida de pilotos y soldados", dijo a este diario Claes, ser preguntado por las razones políticas de que sólo aviones españoles y norteamericanos participaran en el ataque. "No diré de qué nacionalidad son los pilotos", sentenció. Aunque todo el mundo lo sepa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de mayo de 1995

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