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Melilla vive su campaña más dura

Las elecciones del 28-M generan la misma confusión en ambas plazas de soberanía. Los electores de Ceuta y Melilla no saben muy bien qué es lo que eligen porque la circunscripción del Ayuntamiento, coincide con la de la Asamblea local, creada por el estatuto de autonomía. Los desafíos electorales son, sin embargo, diferentes en ambas plazas. Ceuta está gobernada por dos formaciones localistas a las que el Partido Popular puede arrebatar el poder. Si le otorgan la victoria, los ceutíes, por fin, habrán aceptado en las urnas el estatuto. En Melilla, en cambio, los populares luchan por lograr una mayoría absoluta para gobernar en solitario.

Por primera vez en su historia, Melilla se enfrenta a unas elecciones autonómicas y municipales. Este "particular estatuto", como lo ha calificado una gran parte de los especialistas en Derecho Constitucional, ofrece a los melillenses la oportunidad de elegir a la vez al alcalde y al presidente de la ciudad. La nueva fórmula administrativa ha generado la campaña electoral más dura de los últimos años.Las seis fuerzas políticas que se presentan a las próximas elecciones -PP, PSOE, IU, Partido Nacionalista de Melilla, Unión del Pueblo Melillense y Coalición por Melilla- se disputan 40.000 votos.

La fórmula administrativa tan particular que se ha dado al estatuto melillense produce un efecto de confusión en las propuestas electorales y en los mensajes de las formaciones políticas. Mientras que el PP pide el voto para elegir al presidente de la ciudad autónoma, el PSOE y algunos partidos localistas lo hacen para la elección del alcalde.

El mensaje autonómico no ha calado del todo en una sociedad más preocupada por el índice de paro que sufre la ciudad, el más alto de España, y un futuro económico basado en el comercio que origina la venta de productos de primera necesidad a. los marroquíes.

El PP, con el actual alcalde, Ignacio Velázquez, a la cabeza, intenta conseguir la mayoría. absoluta en el nuevo ente autonómico. Para ello necesita 13 de los 25 escaños de la futura Asamblea de la ciudad. De este modo podría prescindir de cualquier pacto para poder gobernar. Durante los dos últimos años obtuvo la ayuda de los dos concejales del partido nacionalista. El principal objetivo del PP es transformar Melilla en un paraíso fiscal con una tributación atenuada y el desarrollo de una política económica que favorezca la inversión.

El PSOE acude a los comicios tras una fuerte crisis interna. Su candidato, Alberto Paz, consiguió ser cabeza de lista a pesar de las corrientes críticas. Los socialistas intentan rescatar a un electorado que ahora cuenta con otra alternativa de izquierdas, IU, que se presenta por primera vez.

IU intenta dejar de lado las posiciones entreguistas de algunos miembros de la coalición y del partido comunista. Las formaciones localistas, que no luchan entre sí, se esfuerzan, por su parte, por impedir que el PP logre la mayoría absoluta.

Un partido formado en su. gran mayoría por melillenses de origen bereber, Coalición por Melilla, aparece en la escena política con la intención de conseguir el voto de un colectivo especialmente atractivo.

Alrededor de 7.000 musulmanes podrán ejercer su derecho al voto. Este grupo, que en su gran mayoría habita en los barrios marginales de la ciudad, es el principal objetivo tanto de los partidos de implantación nacional como de los de local. Incluso el PP ha elaborado mensajes electorales en tamazight, lengua bereber que hablan muchos musulmanes melillenses.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 24 de mayo de 1995