Merecido reconocimiento
Hace tres años, Zizi Possi cantó en Nueva York. El crítico de The New York Times les dijo a los dueños del local que era lo mejor que había visto allí, y sus colegas de Río de Janeiro han calificado los recitales de perfectos. La actuación de la brasileña en una sala a rebosar no estuvo lejos de lo que auguraban los cronistas.Hay que escribir intérprete antes que cantante, porque lo que distingue a Zizi Possi, más allá de unas cualidades vocales que siempre se le han reconocido, es la espléndida reelaboración que hace de canciones de Jobim, Edu Lobo o Chico Buarque. No se atrevía con Corsario, de Joâo Bosco, porque en la memoria estaba aún la brillante grabación de Elis Regina, pero le ha descubierto matices desconocidos; y después de su Rebento, quienes quieran sacarle partido a esa composición de Gilberto Gil tendrán que estrujarse las meninges.
Zizi Possi
Círculo de Bellas Artes. Madrid, 20 de mayo.
Una mujer le comentó en el camerino que sus versiones le gustaban más incluso que las originales. Mérito que ella comparte con sus tres cómplices: Benjamin Taubkin (piano y teclados), Jether Garotti (teclados y clarinete) y Guello (percusiones).


























































