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CONFLICTO EN LA SANIDAD PÚBLICA

La ministra de Sanidad anuncia que no cederá ante las peticiones de los médicos

"Esta huelga no puede ser objeto de debate electoral", afirma Amador

La ministra de Sanidad, Ángeles Amador, mantuvo ayer su firmeza pese al posible "coste político" y calificó de "inasumible" la subida salarial de 1,4 millones de pesetas (100.000 mensuales) que pide la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), aunque reconoció que los sueldos de los médicos son "bajos". Las negociaciones para resolver la huelga indefinida de médicos de hospitales del Insalud se reanudaron por la tarde, siete horas después de que la CESM las hubiera roto. El escollo es que el sindicato no acepta el reparto de 3.500 millones condicionado a reorganizar la jornada laboral.

La ministra de Sanidad, Ángeles Amador, compareció públicamente al tercer día de huelga para explicar que el conflicto presenta "una reclamación fundamentalmente retributiva, la subida de 1,4 millones al año para cada médico", que su ministerio y el Insalud juzgan "inasumible". Al conocer, en plena conferencia de prensa -a la una de la tarde-, la noticia de la ruptura de las negociaciones, Amador reaccionó afirmando que de inmediato iba a "intentar que nos sentemos de nuevo a negociar".Amador, que dijo llevar "un año reconociendo que los médicos tienen razón al considerar que sus retribuciones son bajas", señaló que en los Presupuestos de este año se prevén 3.500 millones que el Insalud ha ofrecido a la CESM y que no vulneran el marco de aumento salarial de un 3,5% pactado para la función pública. "Pero la subida planteada por la CESM es inasumible, por movernos en ese marco y por la política de contención del gasto público en la que este Gobierno está comprometido".

El momento político de la huelga -víspera de elecciones autonómicas y locales- fue calificado por Amador de "sorprendente", aunque dijo que para su postura es "irrelevante". "Lo que yo haga puede tener un coste político, pero mi responsabilidad en un asunto tan dramático como una huelga que afecta a los ciudadanos está por encima de la coyuntura. Esta huelga no puede ser objeto de debate electoral", dijo. "Yo aguanto estas reivindicaciones ahora como en cualquier otro momento".

Aludió sin embargo a la instrumentalización política por parte del PP: "Me asombra que los mismos que dicen que hay que recortar el gasto público porque lleva al Estado a la ruina, los mismos que dicen que hay que hacer disminuir el número de funcionarios, se apunten al carro de que hay se suba 17.000 millones de pesetas a los médicos".

Más horas, menores listas

La ministra comentó que ha habido "dos momentos" en las negociaciones en que el acuerdo pareció posible. "El pasado sábado había un documento conjunto que yo estaba convencida de que firmaríamos el domingo y la huelga se desconvocaría. Y ayer (por el pasado martes), lo mismo. Pero en ambas ocasiones se produjo el retroceso, porque la CESM volvió a esgrimir la primitiva cantidad de 1,4 millones de pesetas, y no repartidas sino lineales y sin ligarlas a la productividad".

Este punto de la "productividad" parece clave en la resolución del conflicto: significaría reorganizar los horarios laborables, que ahora son de ocho a 3, lo cual reduciría, según la Administración, las listas de espera. Tras la ruptura de la negociación matinal, Vicente Garcés, secretario general de la CESM, manifestó que "quieren engañarnos" y se refirió negativamente a que el Insalud ofrece 30.000 pesetas lineales al mes para cada médico este año, cantidad que en los dos siguientes ejercicios se consolidaría si los facultativos tienen "productividad fija". "Hacemos un llamamiento a quien tenga que intervenir",, dijo Carlos Amaya, secretario adjunto de la CESM.

Sobre la incidencia ayer de la huelga la ministra aportó sus datos y la CESM los suyos: como en días anteriores, absolutamente divergentes. Según Sanidad, en Madrid, en relación con el pasado martes, la incidencia bajó ayer de un 22,86% a un 20,82%, y en el resto del territorio Insalud -compuesto por Madrid, Aragón, Asturias, Baleares, Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Extremadura, La Rioja y Murcia sólo subió en Baleares, Cantabria, Murcia, Ceuta y Melilla: la media, 26,19%. La CESM dio un 89,2% en Madrid y un 95% en Aragón.

Para los convocantes de la huelga, se suspendieron 1.957 operaciones y 56.488 actos médicos. "Nosotros no podemos dar los datos con la rapidez de la CEMS", dijo la ministra, "por que hacemos un seguimiento persona a persona de quienes no son operados o atendidos. Y, sobre quiénes hacen huelga, nos guiamos por los datos que nos dan los gerentes de los hospitales, que a su vez se guían por los nombres que les dan los comités de huelga. Además, en algunos servicios los huelguistas pueden ser pocos y la incidencia mucha: basta con que pare el anestesista y ya no funciona el quirófano. En cualquier caso, creo que no debieran manejarse como trofeo las cifras de actos suspendidos".

Amador quitó importancia a otros motivos esgrimidos por la CEMS para convocar la huelga. "En cuanto a la equiparación con las retribuciones de las comunidades autónomas con competencias transferidas en materia de Sanidad", dijo, "hay que decir que las comunidades autónomas tienen capacidad y competencia sobre retribuciones. No se pueden hacer comparaciones en ningún caso. Por ejemplo en Cataluña el salario es más alto, pero también la jornada laboral es mayor". Sobre el seguro de responsabilidad civil, la ministra comentó que "es un asunto resuelto desde marzo, hay un concurso público para adjudicar un contrato de seguro".

La Confederación de Consumidores y Vecinos (CAVECECU), "en representación de los intereses de más de 1,6 millones de usuarios", propuso ayer a Sanidad, Insalud, CESM y Organización Médica Colegial (OMC) desconvocar la huelga y crear una comisión arbitral.

Otro conflicto puede estar gestándose: en algunos centros aparecieron ayer carteles del sindicato de enfermería SATSE, comparando negativamente el salario del Insalud con las autonomías. SATSE e Insalud negocian actualmente sobre catalogación de puestos de trabajo y ciertas reivindicaciones económicas. Fuentes del SATSE indicaron ayer que, si una reunión el próximo viernes no da frutos, el sábado podrían anunciar la huelga, informa Elena Castelló.

Amador agradeció a "CC OO, UGT, SATSE y todos los sindicatos" comprender que "este año el esfuerzo se hace por los médicos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de mayo de 1995