Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El grupo de contacto intenta contrarreloj prolongar la tregua que expira en Bosnia

París / Sarajevo

Los expertos del grupo de contacto sobre la antigua Yugoslavia se reunieron ayer en París a puerta cerrada, en un último intento para intentar prolongar la tregua en Bosnia que expira el lunes próximo. Los representantes de Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Rusia y Alemania estudian también la manera de mejorar la protección de los cascos azules, crecientemente hostigados. El grupo hizo ayer un llamamiento a las partes en conflicto para prorrogar la tregua, pero no formuló ninguna propuesta concreta. Acordó reunirse de nuevo la semana próxima en Londres y luego en París.El mediador de la Unión Europea David Owen admitió ayer que "está muerto" el alto el fuego técnico entre musulmanes y serbios iniciado en enero tras la mediación del ex presidente norteamericano Jimmy Carter. Owen expresó su temor a una próxima "gran batalla" y a la vez su esperanza de que los representantes de las potencias sean capaces de impedir el deslizamiento hacia una guerra total en Bosnia. Musulmanes y serbios han asegurado no estar dispuestos a prorrogar el alto el fuego.

Mañana viaja a Sarajevo, también en un intento de última hora, el plenipotenciario de Naciones Unidas para la zona, Yasushi Akashi. Los incidentes armados se multiplican en la capital bosnia a medida que se aproxima el final de un armisticio.

Ataques a 'cascos azules'

Naciones Unidas ha denunciado en Sarajevo cuatro ataques el jueves contra cascos azules, tres de ellos efectuados por tropas serbobosnias. Ninguno de ellos ocasionó víctimas. El Gobierno francés ha amenazado con retirar sus fuerzas de Bosnia si se mantiene el nivel de hostigamiento contra los soldados de Naciones Unidas. Rusia ha hecho lo mismo. El secretario general de la ONU, Butros Butros Gali, dijo ayer en Australia que es "esencial" la presencia de las fuerzas de pacificación.

La Oficina de la ONU para los Refugiados (ACNUR) advirtió ayer que el abastecimiento alimentario de la ciudad peligra consecuencia del prolongado cierre del aeropuerto. Desde el pasado 8 de abril los serbios se niegan a garantizar la segunda de los vuelos humanitarios que acarrean una buena parte de la 1.500 toneladas semanales necesarias para socorrer a los 300.000 habitantes de Sarajevo. ACNUR calcula que la comida almacenada alcanzará para dos semanas.

Japón, cuyo ministro de Exteriores, Yohei Kono, inició ayer un viaje a Croacia, pedirá también la prórroga del alto el fuego en Bosnia. La ONU, por su parte, ha advertido a los separatistas serbios de Croacia, que dominan militarmente la región de la Krajina, que si rechazan los controles en las fronteras con Serbia y con las zonas de Bosnia bajo dominio serbio, los cascos azules se irán de Croacia. El Consejo de Seguridad aprobó ayer, por otro lado, reducir de 12.000 a 8.750 soldados el contingente de sus tropas en Croacia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de abril de 1995