Cabezas y cerebros vacíos
Soy un chico de 17 años y le escribo para exponer algo que he visto hace unos días y que me ha impresionado profundamente. El pasado sábado me encontraba paseando con mi madre por una céntrica calle de Madrid cuando nos cruzamos con un grupo de cabezas rapadas, unos de esos chicos que se sienten muy orgullosos porque van apaleando a personas de coloro a mendigos. Delante de ellos venía una persona de color, una mujer entre unos sesenta y setenta años. Andaba apoyada en un bastón y arrastraba penosamente los pies. Estas personas (si se merecen que les llamen así) la insultaban, escupían y se reían de ella.En ese momento sentí unas ganas tremendas de darles una paliza, igual que hubieran hecho ellos. Me sentía impotente, a la vez de que era incapaz de detener esa barbarie.
Finalmente un agente de policía que pasaba por allí (por una vez la policía apareció en el momento justo) recriminó a los muchachos, que se marcharon, no sin antes protestar.
Después de esto pensé que es imposible que, en el siglo XX, si gamos comportándonos como animales con otras personas, so lamente porque tienen la piel de distinto color. Me gustaría saber qué hubiera pasado si en lugar de las personas de color fuéramos nosotros los bichos raros.-


























































