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Jueces franceses descartan por el momento reabrir o los sumarios de los GAL

La justicia francesa y los familiares de la víctimas de los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL) ajenas a ETA se encuentran a la espera de eventuales testimonios futuros de los mandos policiales encarcelados, o del ex policía José Amedo, para estudiar o reclamar la reapertura de los sumarios ya juzgados en ese país. Hasta el momento, únicamente el grupo de abogados franceses que se encarga habitualmente de la defensa de los activistas de ETA ha exigido, en una carta enviada al Ministerio de Justicia, la reapertura de los sumarios.

Fuentes judiciales de Bayona y Pau destacan las dificultades existentes para la reapertura de los sumarios, a la vista de que las revelaciones conocidas de Amedo no aportan nuevas identidades de supuestos implicados franceses excepto en lo que se refiere a dos policías ya fallecidos. "La reapertura por la reciente implicación de altos responsables policiales españoles en la trama de los GAL no es posible técnicamente porque en ese caso", señalaron las mis mas fuentes, "incurriríamos en un doble juicio". La posible participación de funcionarios policiales franceses parece preocupar seriamente en los ámbitos judiciales de, ese país, donde se resalta el hecho de que el ex comisario José Amedo haya involucrado, precisamente, a dos policías ya fallecidos. La propia Christianne Fando, abogada de la acusación particular en varios sumarios de los, GAL, comparte la impresión de que la revisión de los casos en Francia resulta en este momento y con los elementos ahora disponibles sumamente complicada.Los familiares de las víctimas francesas contemplan, por su parte, el estallido del caso GAL en la política española con una gran distanciamiento. En su mayoría, ofrecen una considerable resistencia psicológica a volver a abordar un asunto de doloroso recuerdo, que consideraron zanjado el día en que los tribunales franceses dictaron las respectivas sentencias contra los asesinos materiales.

Con todo, los familiares de algunas de las ocho víctimas mortales de nacionalidad francesa siguen atentamente la actualidad española, a la espera de conocer el grado de implicación final del Ministerio del Interior español.

La posibilidad de que la investigación judicial francesa aporte nuevos datos sobre la trama de los GAL reside más bien en las dos causas que continúan abiertas en los juzgados de Pau.

Mendaille.

La primera de las causas pendientes es la que involucra presuntamente a Georges Mendaille en el asesinato, el 2 de agosto de 1985, de Juan María Otegui y en los atentados contra los también supuestos activistas de ETA Joseph Arrastoa y Fernando Eguileor.

Georges Mendaille, preso actualmente en la cárcel de Bayona, fue entregado a las autoridades francesas por el Gobierno español tras la incorporación de Juan Alberto Belloch al Gabinete de Felipe González. Con anterioridad, había gozado de un largo periodo de' impunidad. Tras ser aprobada su extradición por los jueces españoles, el Gobierno la bloqueó de hecho al evitar durante meses pronunciarse a favor o en contra.

Este presunto mercenario de los GAL, a quien los fiscales franceses han considerado siempre un elemento muy relevante de la trama terrorista, estuvo residiendo libremente en España hasta mucho tiempo después de que la justicia francesa reclamara su extradición, en relación con los dos procesos citados.

La sospecha de que España no tenía interés alguno en entregar a Mendaille llevó años atrás a un fiscal de Pau a dudar públicamente de la voluntad de colaboración española con las autoridades judiciales del país vecino y a señalar que el presunto mercenario gozaba de la protección oficial de Madrid. Al igual que otros activistas de los GAL, Georges Mendaille se ha presentado siempre a sí mismo como un elemento conectado a los servicios secretos tanto franceses como españoles.

El otro caso todavía abierto y a la espera de juicio se refiere al asesinato de los ciudadanos franceses Christophe Matxikote y Catherine Brion. El primero era un pastor y la segunda una estudiante residente en París, que pasaba un periodo de vacaciones en el País Vasco francés.

Ambos fueron ametrallados el 17 de febrero de 1986 en Bidarrai, en el último atentado "oficial" cuya autoría reivindicaron los GAL, antes del asesinato en julio de 1987 de Juan Carlos García Goena. El presunto autor de este doble atentado mortal se encuentra actualmente en paradero desconocido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 15 de febrero de 1995

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