Un programa sin apenas novedades
González no sorprendió en el apartado de propuestas concretas. Enumeró muchas, pero todas eran conocidas bien por estar en tramitación parlamentaria, por encontrarse en ciernes su aprobación en Consejo de Ministros o por figurar en el programa socialista.En materia anticorrupción, citó la Ley de Contratos de las Administraciones Públicas, la creación de una fiscalía especial anticorrupción, Incompatibilidades de Altos Cargos o la ley que regulará el uso de los fondos reservados. Junto a ellas, hay otras con el mismo fin de hacer más difícil la posibilidad de corromperse o corromper, que se integrarán en el nuevo código penal o en el proyecto de ley de delitos contra la hacienda pública y la Seguridad Social. Nuevas transferencias para las comunidades de vía lenta, unido a la reforma del Senado, componían el capítulo de las autonomías. Medidas económicas igualmente anunciadas y la preparación del semestre europeo constituyeron el recordatorio de lo que queda por hacer, que en anteriores debates ocupó casi la totalidad del discurso de González y que en éste se dejó para el tramo final.


























































