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Estalla un nuevo escándalo que implica al jefe del Ejecutivo aragonés, coincidiendo con la moción de censura

La presentación en las Cortes de Aragón de una moción de censura contra el presidente y dirigente regional del PSOE, José Marco, que se comenzará a debatir en la mañana de hoy, coincide con el estallido de un nuevo escándalo en la actuación del jefe del Ejecutivo aragonés por la adjudicación directa de varias obras en la sede gubernamental a personas de su entorno familiar. La iniciativa reprobatoria del Partido Aragonés (Par) propone al ex presidente Emilio Eiroa como candidato alternativo, aunque no cuenta con el respaldo necesario para salir adelante.Los grupos de la oposición decidían ayer incluir en los trabajos de la comisión parlamentaria que estudia el patrimonio y la gestión económica de Marco, la información aparecida en El Periódico de Aragón sobre la concesión de unas obras de remodelación en la sede central de Gobierno. Los trabajos fueron adjudicados a su concuñado y al alcalde de la localidad de Pedrola, donde reside la familia del presidente. La convalidación de estos pagos siguió el mismo camino que el encargo a una agencia de detectives para barrer de micrófonos el despacho del jefe del Ejecutivo.

El debate parlamentario se producirá poco más de 15 meses después de que José Marco se hiciera con la jefatura del Ejecutivo regional, gracias a una iniciativa similar apoyada por Izquierda Unida y el diputado tránsfuga Emilio Gomáriz, además de los votos del grupo parlamentario del PSOE (tras un pacto entre las diferentes corrientes socialistas, ahora otra vez enfrentadas por la continuidad del presidente).

La postura ante la moción de censura ha sido objeto de amplio debate entre las filas socialistas. Al margen del sector instalado en torno a Marco, que defiende su continuidad en la jefatura del Gobierno e incluso su renovación como candidato en las próximas elecciones autonómicas, el grupo parlamentario y la mayoría de la Ejecutiva regional son contrarios a estas posibilidades e incluso se han llegado a plantear el que el presidente constate, vía cuestión de confianza, que no tiene el respaldo suficiente para continuar en el cargo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de diciembre de 1994